domingo, 1 de febrero de 2015

LEER Y NO DEJAR PASAR LOS TRENES


“No he anotado nada durante un par de días, pues quise reflexionar sobre el significado y la finalidad de un diario de vida. Me causa una sensación extraña el hecho de comenzar a llevar un diario. Y no sólo por el hecho de que nunca había «escrito». Supongo que más adelante ni yo ni nadie tendrá algún interés en los exabruptos emocionales de una chiquilla de trece años. Pero eso en realidad poco importa. Tengo deseos de escribir y, ante todo, quiero sacarme algún peso del corazón.
«El papel es más paciente que los seres humanos», pensaba a menudo, cuando apoyaba melancólicamente la cabeza en mis manos ciertos días en que no sabía qué hacer. Primero deseaba quedarme en casa, enseguida salir a la calle, y casi siempre seguía sentada en el mismo sitio, empollando mis tribulaciones. ¡Sí, el papel es paciente! No tengo la menor intención de mostrar alguna vez este cuaderno empastado con el altisonante nombre de «Diario de Vida», salvo que fuera a LA amiga o EL amigo. Y seguramente no le interesará mucho a nadie.”

Nadie, ni la misma Ana se podría imaginar cuándo escribía estas líneas, que millones de personas, algún día, durante el resto de la Historia de la humanidad leería todas sus “observaciones” de esa extraña vida que le hicieron vivir…

Estos días estamos celebrando los 70 años de la liberación de los campos de concentración nazis, como el de Auschwitz… todos lo habréis leído en los periódicos…

“El sistema de exterminio nazi implicó a todos los estamentos del Estado, toda la administración alemana colaboró de una forma u otra con la Shoah. Y todo se puede resumir en un solo lugar: Auschwitz-Birkenau, de cuya liberación se cumple este martes el 70 aniversario. “No digo que cada alemán, pero sí que cada Ministerio, cada elemento organizado de la sociedad, no importa lo pacífico que pareciese, tuvo su papel”, señaló el historiador Raul Hilberg en una entrevista con este diario. Hilberg (1926-2007), que colaboró en la recopilación de documentos para los juicios de Nuremberg, es autor del que se considera el estudio más importante para entender el Holocausto, La destrucción de los judíos de Europa (Akal), un trabajo monumental de 1.500 páginas al que dedicó toda su vida. El libro concede un gran espacio a los trenes porque Hilberg mantenía que “son los ferrocarriles los que mejor pueden explicar la historia”. Y la situación geográfica de Auschwitz, el más gigantesco campo de la muerte nazi, se explica precisamente porque allí se encontraba un importante nudo de comunicaciones ferroviario. “Auschwitz, en su destructivo dinamismo, era la encarnación física de los valores fundamentales del estado nazi”, escribió el historiador Laurence Rees en Auschwitz. Los nazis y la solución final (Crítica), un libro y un documental de la BBC.”

Esta semana comienza en nuestra tertulia un ciclo duro y triste…. Nos metemos con el Holocausto, concretamente empezamos con el triste recuerdo del Diario de Ana Frank… ¿Qué por que leemos cosas tan tristes?... ¡para que no vuelvan a ocurrir!… para no dejar pasar tantos trenes llenos de “la solución Final”… para vivir dignamente y en libertad…

Y tú… ¿Qué lees?



Escrito por: Javier Morera


No hay comentarios: