lunes, 8 de diciembre de 2025

SIEMPRE CREEMOS EN ALGO

 


A finales del pasado siglo, en Italia, incitados por una revista y atendiendo a las grandes capacidades tanto intelectuales como comunicativas de varias personalidades muy reconocidas de la cultura, se publicaron, a modo de cartas, unos interesantes artículos breves pero profundos de temas tan preocupantes como importantes sobre la ética y sobre las bases o creencias en las que estos tratados de conducta social se apoyaban.

Por una parte y con toda su fama de semiólogo, filosofo, escritor y divulgador, el conocido Umberto Eco (1932-2016). Por la otra, Carlo María Martini (1927-2012), jesuita, teólogo, escritor, cardenal de Milán. Ambos de un talante progresista y social, muy formados, excesivamente cultos y educados, dispuestos al dialogo y a encontrar puntos fuertes en común más que errores o fallos en el antagonista. Ecuménicos y pacifistas convencidos… Ambos sufridores de guerras y épocas muy trágicas en el siglo XX europeo y mundial… Algo cansados de teorías e idealismos que dan siempre malos resultados a muchas víctimas inocentes y maltratadas…

Estos artículos, junto a otros de autores de similar reconocimiento y categoría, fueron publicados como un libro, unos meses después, y ahora los tienen guardados en los estantes de “filosofía” de cualquier biblioteca… con el título tan curioso de: “¿En qué creen los que no creen?”

Es muy interesante releerlos, intentar recordad aquellos tiempos de final de siglo, que como tantas veces, aparecía la necesidad de poner un poco de orden en tanto caos que había registrado el siglo, ¡tanta investigación!, ¡Tantos adelantos científicos!. ¡Tantos millones de personas tan formadas, educadas, “civilizadas”… y tantas conductas desastrosas entre los ciudadanos, los cultos, los cristianos…

Estos intentos de “entender” o de “entenderse” poco alcance tuvieron…

Terminó el siglo y fueron ocultándose de la vida pública estos y otros muchos intelectuales y pensadores que se ilusionaban con las ideas de progreso social, encuentro político, pacto y paz, Derechos Humanos y mínimos de convivencia humana mundial…

La pregunta que titula el libro, “¿En qué creen los que no creen?” es muy buena… pero difícil de responder… Aunque hablemos hasta la saciedad de comunicación, de entendimiento, de paz, de empatía, de comprensión, de amistad, de fraternidad, de igualdad… ¡de amor!... (Especialmente en Navidad)… en realidad en lo que se cree es en: poder, dinero, consumo, control, deudas, enemigos, guerra, odio, muerte…

Si te incomoda este corto mensaje… si te sientes oscuro…acércate a tu ciudad… veras la estupenda luz de la Navidad para que seas feliz… y cómprate algo… no pienses mas…

 


 

Escrito por: Javier Morera

sábado, 29 de noviembre de 2025

NADA DE TERRIBILIZAR

 


Seguramente, a los conocedores o aficionados a la Psicología y especialmente a los cercanos a ese océano de libros que llamamos de “Autoayuda”, les será familiar y hasta conocido el famoso autor y psicólogo: Rafael Santandreu.

“El Arte de NO Amargarse la Vida”, “Ser Feliz en Alaska”, “Las Gafas de la Felicidad”… son títulos que este renombrado terapeuta ha publicado y millones han leído y utilizado… Hoy, quiero comentar uno de sus últimos éxitos: NADA ES TAN TERRIBLE…. Un curioso titulo para un curioso texto donde Rafael, entre sus bromas, anécdotas y experiencias, nos recorre un amplio camino en tres partes intentando llevarnos de su “mano-palabra” por la psicología cognitiva, las practicas conductuales y la meditación casi oriental.

Muy bien puesto el titulo y el dibujo de la portada… Si aprendemos a vivir disfrutando de nuestra existencia, en vez de tanto discutir, quejarnos y sufrir por todo lo negativo… Llegaremos a la conclusión de que “Nada es tan Terrible”… y que no podemos ahogarnos en un “vaso de agua”… Así como que no debemos ver el vaso “medio vacío”… y no estar pendientes de “lo que falta”… en definitiva, lo que antes llamábamos madurez, sensatez, equilibrio de adulto, que vive adaptado, sabiendo encontrarse con los otros y con el mundo, como es, como son… sin intentar imposibles que solo consiguen amargarnos el corto presente y enfermar para el negro futuro…

Aprender que toda adversidad es una oportunidad… para aprender a sacar lo positivo…

Huir de la ansiedad de rendimiento… trabajo, eficacia, producción, calidad, cantidad, beneficios…

Nunca instalarse en la queja, en la crítica, en lo que falta, en lo negativo, en el fallo… (¡Qué bien les vendría una terapia de esto a nuestros políticos!)

Liberarse de los complejos y especialmente superar la Baja Tolerancia a la Frustración, que nos vuelve tan incómodos y violentos ante el menor contratiempo en nuestros perfeccionistas guiones y planes de vida…

Muy bonito como nos define al “carisma” de los atrayentes lideres “amables”, basado en saber captar lo bueno de las personas, saber acompañar, saber expresar las virtudes que cada uno tiene… Lo contrario a estar siempre sacando los defectos y errores por pocos y pequeños que sean…

Y, como siempre en cualquier libro de psicología que estudiemos, sale ese enemigo de todos y de todo que es el miedo… la inseguridad, la timidez, el prejuicio, la ignorancia, la sospecha…. Que siempre nos visten de negro nuestras relaciones y planes…

Con conceptos muy modernos y que hay que practicar más que entender, nos explica esas técnicas y actitudes ante las crisis… Afrontar, Aceptar, Flotar, Soltar, Fluir

Y es que aprender a vivir… se hace viviendo… pero con valentía y mucho amor…

 


Escrito por: Javier Morera

miércoles, 29 de octubre de 2025

LA IMPORTANCIA DEL AMBIENTE

 


Supongo que habéis oído o leído algo sobre ese Instituto de Investigación sobre la Felicidad que de vez en cuando nos sorprende con sus encuestas y resultados. Es cierto que hablar de “felicidad” nos resulta engorroso, difícil, incomodo, impreciso… excesivamente ampuloso… Pero es un tema que nos interesa, nos preocupa… todos deseamos acercarnos a momentos o situaciones relativamente felices a la vez que huir de la infelicidad en sus múltiples versiones de tristeza, carencias, desengaños, desilusiones…

Os invito a leer o hacer una revisión a un libro especialmente agradable y que nos acerca a todo este tema tan interesante como confuso que rodea la “felicidad”. Se trata de HYGGE, un texto escrito hace unos años por Meik Wiking, director ejecutivo del Instituto para la Búsqueda de la Felicidad de Copenhague, traducido a muchos idiomas y que en unas páginas nos acerca y expone cómo en una cultura (Dinamarca) tan incómoda desde el criterio de sus tierras de poca luz, de mucho frio y largas temporadas invernales, con pocas posibilidades para divertirse entre gentes y naturaleza, aun así, han conseguido crear sus “climas” y ambientes acogedores y confortables para sentirse seguros, calientes, acompañados y “felices”.

A lo largo de catorce capítulos curiosos nos acerca, este autor, a temas tan importantes para los daneses como: la luz, las velas y lámparas, la chimenea de leña, las cortinas, mantas, edredones y cojines, el café, el té, el chocolate, los jerséis, suéter, calcetines, bufandas, pañuelos y foulard, muebles de madera, porcelanas y cerámicas… la gran importancia de los libros y la música que nos gustan… y especialmente, como elemento más esencial, la compañía, la amistad… No de muchas personas, si de unos pocos, viejos conocidos que comparten historias, recuerdos y gustos comunes…

Se cita como momentos más Hygge las fiestas entrañables de la Navidad, con sus múltiples adornos y decoraciones, sus luces y dulces, los regalos que se comparten… Se rinde claro culto a los recuerdos como álbumes de fotos, diarios y objetos que nos recuerdan hitos y circunstancias…

No debe creerse que este “asunto” esta unido al consumo y el gasto económico, ya que se aprecia mas lo viejo y usado, lo recuperado de nuestra infancia, lo manufacturado por nuestros seres queridos, que calidades o perfecciones de ultimo diseño.

Es cierto que establecimientos y mercados ya han visto el modo de aprovecharse de estas tendencias, hay tenemos el auge de los mercados de Navidad y de productos naturales y artesanos, pero aun así, parece menos caro y consumista que otras alternativas del momento.

Con leer el Manifiesto Hygge que tenéis en la pagina 46-47 de este libro, veréis muchas de las ideas que os intento transmitir y que suponen esa extraña palabra Hygge sin traducción en castellano, pero que seguro entenderéis como nos pueden acercar a esa dichosa y rebuscada felicidad que todos pretendemos. Suerte.

 


 

Escrito por: Javier Morera Betés

sábado, 27 de septiembre de 2025

UNA CURIOSA CARTA

 


El admirable filosofo y escritor noruego Jostein Gaarder nos regaló recientemente otra de sus magnificas obras de “divulgación” de la filosofía. Se trata del libro publicado en 2022 por Siruela: SOMOS NOSOTROS LOS QUE ESTAMOS AQUÍ AHORA, que con su largo titulo, nos recorre por muchos interesantes aspectos de nuestra época.

Comienza como una cariñosa carta desde el autor, ya jubilado, famoso y reconocido, pero con la humildad de ser un ciudadano de un tiempo que ya se escapa…un habitante de la Tierra y un representante de la “conciencia humana”… que se dirige a los seis nietos reales que ahora tiene… Y les cuenta y repasa de forma resumida y sencilla, los grandes pasos y misterios del universo, de la Tierra, de la evolución, de la vida con sus diversidades y variedades… y de esa rareza extraordinaria que es la humanidad y la conciencia que poseemos de todo…

También deja claras sus opiniones, científicas, contrarias a la parapsicología, las visitas de extraterrestres, las creencias religiosas… la magia y la superstición…

Al final, como buen filosofo, reconoce lo poco que sabemos de todo…Y nos deja claro la altísima responsabilidad que ostentamos de muchos problemas que hoy acechan al planeta y especialmente a la diversidad y a la humanidad.

Viendo el panorama, intenta no ser pesimista… tampoco es optimista… da paso a una esperanza que debe estar apoyada en cambios y responsabilidad, tanto individual como social, política… humana.

Terminando el texto, nos brinda consejos de ética sobre la “reciprocidad” no solo en que intentes tratar a todos como te gustaría que te trataran, sino también en la “reciprocidad vertical”… que plantea que trates a las generaciones venideras como hubieras deseado que te trataran a ti tus ancestros… Clara implicación a temas de conservación de la naturaleza, diversidad de especies, cambio climático…

Y una vez más nos cuenta sus experiencias de extrañeza y sorpresa ante este mundo tan complejo y difícil de entender… la cantidad de circunstancias aleatorias y diversas que han llevado a que exista este planeta azul tan lleno de vida y misterios… Nos dice que la vida es una rareza… y la conciencia a la que hemos accedido la humanidad es la rareza de la rareza…

Se despide Gaarder de esos nietos suyos preguntando y deseando como será el mundo, sus montañas y sus paisajes tan queridos, cuando este finalizando la época de estos niños… terminando el presente siglo XXI.

Una reflexión interesante, valiente y bella, como todo lo que sale de Gaarder. Para leerlo aunque no seas su nieto, y pensar…

 


Escrito por: Javier Morera

sábado, 13 de septiembre de 2025

CIEN AÑOS CON GATSBY

 


En el año 1925 se publicó la obra más famosa y tal vez la mejor y más sentida del autor norteamericano F. Scott Fitgerald: El Gran Gatsby.

Cientos de veces reimpreso, decenas de veces llevado a la gran pantalla y recreado detalladamente por series, óperas, músicas, ilustraciones y modas… Esta novela, como todos sabéis, corta y escueta en sus escenas, nos cuenta muchas cosas de una cultura, de una época y de unos prototipos.

Una cultura, la norteamericana de 1920, que presumía de dar oportunidades y hacer posible conseguir metas sociales y económicas a clases sociales desfavorecidas… cuando nada de eso era fácil ni siquiera probable… recordemos a los indios en sus reservas, a los negros marginados por ley, a los pobres muy poco beneficiados por ayudas y becas…

Una época, los llamados “felices años 20”, que en realidad encerraban el desencanto y el fracaso de una Primera Guerra Mundial catastrófica, preparando la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial…

Unos prototipos que aunque aparentaban triunfo y derroche, fuerza y belleza, estaban enfermos de mentira, de falsedad, de inseguridad y de miedo… que viven engañando y traficando, que se evaden con alcohol y otras formas de escapar del tedio y la depresión…

Una pequeña novela, en nueve capítulos que encierra una gran fotografía de vivencias y sentimientos, de frustraciones y pasiones, de miedos y obsesiones, de soledad.

De vez en cuando releo esta magnífica obra y siempre le encuentro algún matiz nuevo y sugerente que me enriquece y revaloriza el testimonio de Fitgerald. Nuevas relaciones con otras historias, nuevos vínculos con otros autores y sus relatos… Totalmente actualizada en una Norteamérica que sigue cayendo en los mismos pecados y aun se polariza más en sus errores hipócritas y negacionistas… Presumiendo del “sueño americano” y convirtiéndose en pesadilla y lobo feroz del resto del mundo…

Cien años de esta obra. Pero poco se comenta este recuerdo… como ocurre con la inexistente asistencia al entierro de Gatsby en la propia novela.

Sigue de actualidad ese interés de llegar a la fama, de sobresalir, de tener éxito en el dinero y ser popular… de ganar aunque solo sea en apariencia, en fachada, en exterior… sin interior… en tener amistades aunque solo sean por acercarse a un famoso… sin intimidad, sin amor…

Especialmente en este aniversario de su publicación quiero citar las referencias tan interesantes que se hacen en la obra al tiempo y su subjetividad… En el capítulo VI, cuando Nick conversa con Gatsby y le advierte:

“-yo no le pediría demasiado –aventuré- no se puede repetir el pasado.

-¿Cómo que no? –Exclamó con incredulidad-.

¡Pues claro que se puede!

Miró espantado su alrededor, como si el pasado acechara fuera del alcance de su mano entre las sombras de la casa.

-Haré que todo vuelva a ser como antes –dijo asintiendo con mucho convencimiento-. Así ella lo entenderá”.

Y, poco después, en el siguiente capítulo, es Daisy la que comenta:

“-¿Qué será de nosotros esta tarde? –exclamo Daisy- ¿y mañana? ¿y los próximos treinta años?”

Dos formas distintas de huir en el tiempo. Gatsby quiere huir al pasado, reencontrar a su amor. Daisy desea huir hacia el futuro, como casi todos los que nos rodean… La solución nunca es huir y menos en el tiempo… Solo existe el presente y ambos lo pierden en sus búsquedas equivocadas.

 

Escrito por: Javier Morera

domingo, 31 de agosto de 2025

LOS AMIGOS DE SYLVIA: GEOFFREY MOOR

 


Hace unos pocos días, publicábamos en este blog la acertada traducción  y edición en castellano, recientemente, de una novela: “Moods” (Cambios de Humor) de la norteamericana Louisa May Alcott, (1832-1888) Y me despedía con el comentario de que seguiríamos citando diversos personajes curiosos de dicha obra. Empezaremos por decir, que si se analiza la biografía de esta autora, rápidamente llama la atención, que durante su infancia y juventud conoció, admiró, aprendió y convivió mucho con importantes personalidades de la política, la cultura y la literatura de su país y época.

Así, al leer esta novela ya señalada, no es difícil entrever y adivinar un protagonista de la obra, que ella denomina Geoffrey Moor, que se destaca por sus valores éticos, intelectuales, morales… por su amor a la naturaleza y por esa admirable sencillez para darnos el modelo de lo correcto, de lo sencillo y natural, de lo bueno y de lo bien hecho…

No es ningún secreto, desde hace muchos años, que Louisa May Alcott retrato al pie de la realidad, en este personaje suyo de ficción, nada más y nada menos al mismo Ralp Waldo Emerson (1803-1882), autor de libros y teorías sobre la educación, el gobierno y la organización de la sociedad, libre y democrática… uno de los padres de la idea del país que ahora llamamos Estados Unidos de América.

Para conocer mejor a este pensador, os invito a leer sus obras… como por ejemplo: CONFIANZA EN UNO MISMO, que en breve y sencillo estilo nos exhorta a ser libres y autónomos y no dejarnos llevar tanto por las fuerzas coercitivas de los demás… Os pongo una cita del libro: 

“Por muy escasos y limitados que sean mis talentos, yo existo, y no necesito el testimonio secundario mío o de mis compañeros.

Todo lo que debo hacer es aquello que me concierne, no lo que los demás creen. Esta regla, que resulta tan dura en la existencia real como en la vida intelectual, funciona como distinción entre la grandeza y la mezquindad. Y más dura resultará cuando os topéis con quienes dicen saber mejor que tú cuál es tu obligación. En sociedad es fácil vivir de la opinión de los demás, mientras que en soledad es fácil vivir de la nuestra propia; no obstante, un gran hombre es aquel que cuando está en medio de la multitud sabe salvaguardar la independencia de la soledad con perfecta gracia.”

Como suele ocurrir, un buen libro, te lleva a varios otros buenos libros… porque un buen autor o autora, siempre se apoya y ha leído a otras muchas y muchos buenos autores… es como “las compañías” pero en los textos…

Y aunque lo dejemos por ahora, aquí, no hemos terminado con la intertextualidad de esta interesante novela de Louisa May Alcott…. Seguiremos.


Escrito por: Javier Morera

sábado, 23 de agosto de 2025

PUBLICAR LO QUE NOS DEJAN

 


Todos sabemos que por muchas capacidades que tengas y mucho tesón y esfuerzo que pongas… si no colaboran otras suertes y energías… no conseguimos sacar adelante nuestros proyectos más meritorios… En concreto, cuando hablamos de escritores, esto es una desgraciada ley que tantas veces se cumple y frustra verdaderas carreras literarias o degrada obras que podrían haber sido más loadas. Y en el caso de las “escritoras”, en el siglo XIX, aun es más enojoso su largo calvario para publicar y pasar barreras de censura. 

Quiero dedicar este pequeño articulo a este tema, citando un caso singular que tantas veces se ha cumplido en otras personas y épocas… se trata de la norteamericana Louisa May Alcott, (1832-1888), que ya hemos comentado en pasados capítulos, y que intentó escribir desde joven consiguiendo publicar cuentos y relatos… incluso una novela que tituló Moods (Cambios de Humor) y que pasó muy desapercibida por tratar, sin mucho interés, unos temas y dificultades que padecían las “Jovencitas” de su “mundo” cuando se enfrentaban a los problemas múltiples de, lo más importante del mundo para ellas: el matrimonio. 

Esta autora, culta y reflexiva, gran lectora y con amistades tan intelectuales en esas jóvenes tierras del nuevo mundo, tuvo la “suerte” de saltar a la fama con obras simpáticas y sencillas como Mujercitas y Aquellas Mujercitas… y otras novelas de cierta intriga y diversión… cuando ya madura y con su categoría asegurada de buena pensadora y escritora, quiso y pudo, consiguió reeditar una de sus primeras obras, aclarando en la propia nueva edición (1882) que ahora podía publicar su verdadero original, sin censuras ni concesiones, revisando desde su madurez el texto y el fondo educativo de esta obra. 

Recientemente, se ha traducido y publicado para los que vivimos en castellano… y te sorprende muy agradablemente la calidad, la complejidad, la riqueza de matices psicológicos y sociales que trabaja, el nivel de profundidad al que llega para explicar, para comprender a unas pocas personas que en el transcurso de unos pocos años, viven, viajan, se enamoran y cambian, evolucionan… desde sus “cambios de humor”… se educan, se enfadan, se aconsejan y van adaptándose a ese devenir cotidiano que llamamos la vida. 

Muy de agradecer el empeño de esta mujer que sabia en el fondo, que este libro era bueno, que su mensaje era sabio y oportuno en cualquier edad y época… Muy de agradecer que nos lo hayan traducido con su riqueza y sensibilidad… que nos lo editen y publiquen… 

Aun así, tenemos otro prejuicio que a muchos les apartará de esta magnífica novela romántica… ¡La autora es la de “Mujercitas”!

Os pongo una cita muy curiosa donde la propia autora nos increpa… Al comienzo del capítulo III… 

“Quienes solo busquen sucesos y acción en los libros será mejor que se salten este capítulo y prosigan con la lectura; pero aquellos que sientan interés por la descripción de los personajes encontraran aquí la clave para entender a Sylvia.” 

Y seguiré con los protagonistas encubiertos de esta novela… que son reales y famosos… ¡Disfrutarla!

 

Escrito por: Javier Morera

jueves, 31 de julio de 2025

LAS MUJERCITAS VAN CRECIENDO

  


Hace unas semanas dedicamos un post de este blog a comentar la novela “Mujercitas” de Luisa May Alcott. Queremos hoy volver a esta autora, con su obra de continuación, escrita unos meses después de publicada la anterior y debido al éxito e interés que produjo dicha primera parte. La autora, que ya tenía varias publicaciones, se sorprendió cuando con estos temas más tradicionales y basados en sus propias vivencias y experiencias, lograba saltar a la celebridad, gustar y obtener unos necesarios ingresos que bien merecía y necesitaba.

La continuación o segunda parte de Mujercitas, que solemos llamar: “Aquellas Mujercitas” es otra extensa novela de otros 24 capítulos, que trata de seguir el relato de las cuatro hermanas March y el resto de familia y conocidos a lo largo de otros pocos años donde van ocurriendo las típicas situaciones de esas jóvenes…noviazgos y matrimonios, trabajos y viajes, enfermedades y pérdidas… Todo con esa naturalidad y emoción cercana y amable con que nos lleva la autora por el recorrido de situaciones, conflictos, pasiones y soluciones, siempre con los consejos y ejemplos dignos de un buen manual de ética y moderación… Un estudio de la cultura y sociología de esas personas en esos tiempos y ambientes.



Afortunadamente, editores y profesionales del libro y la literatura, nos siguen regalando nuevas ediciones de estos clásicos textos, mas cuidadas y comentadas, llenas de información y anexos que nos ilustran y ayudan a los amantes de estas obras eternas a penetrar los mundos y circunstancias que rodearon y moldearon a estos autores y sus creaciones. Así, recientemente, la editorial Lumen ha editado un grueso tomo donde se juntan las dos obras reseñadas de Alcott, bien traducidas y comentadas, además de varias introducciones, estudios de contextos de la época y cartas y notas de alguna de las protagonistas así como de la autora de estas obras. Todo un placer para reinterpretar y adentrarse en ese universo de “Mujercitas” que nunca confundamos con un libro infantil

Muchos fragmentos me parecen interesantes y dignos de citar, pero especialmente, creo muy romántico y agradable el capitulo XVIII de esta segunda partes, que puede ser el XLI si la numeración es continua desde la primera obra.

“El antiguo y agradable jardín quedaba a orillas de un precioso lago y tenia castaños cuyas altas copas susurraban, hiedra que trepaba por todas partes, y la torre proyectaba su oscura sombra sobre unas aguas iluminadas por el sol. En un extremo del muro largo y bajo había un banco en el que Amy solía sentarse a leer, trabajar o consolarse contemplando la belleza circundante. Aquel día, estaba allí, con la cabeza apoyada en la mano, el corazón enfermo de nostalgia y los ojos llorosos de tanto pensar en Beth y preguntarse por qué razón Laurie no había acudido a su lado. No lo oyó cruzar el patio que quedaba a sus espaldas ni lo vio detenerse bajo el arco de la entrada del paso subterráneo que conducía al jardín. Una vez allí, se detuvo unos segundos, la miró con ojos nuevos y descubrió algo que nadie conocía: el lado sensible de Amy. La joven era la viva imagen del amor y la pena, con cartas emborronadas en su regazo, una cinta negra en el pelo y aquella expresión de dolor y resignación femeninas. La cruz de marfil que colgaba del cuello impresionó mucho a Laurie, ya que él se la había regalado y era la única joya que portaba la muchacha. Si le quedaba alguna duda de cómo le recibiría Amy, se disipó en cuanto ella levantó la mirada, le vio, dejó caer cuanto tenía en las manos y corrió a su encuentro exclamando con un tono que reflejaba un amor y una dicha inconfundibles:

-¡Oh, Laurie, Laurie! ¡Sabía que vendrías!”

 


Escrito por: Javier Morera

martes, 1 de julio de 2025

VERANEO CON NIÑOS Y LIBROS

  


Llega el verano y esa época prometedora para el descanso y las actividades más lúdicas y deportivas, con las personas con las que nos gusta compartir nuestros “gustos”.

Llegan las vacaciones, que son para los niños, el sueño de mil sueños y la promesa de mil felicidades… Entre otras muchas tan de moda y tan comercializadas hoy, siguen estando posibles las sencillas y tradicionales que consisten en leer con personas agradables, en sitios adecuados y los libros apropiados en lenguaje, en extensión, en temática y comprensión…

¡Qué ilusión compartir con unos jóvenes o niños unos libros en unos raticos de compañía, saboreando los recuerdos de los ya maduros y descubriendo las cuestiones y sorpresas de los menos formados!

Cualquier tema puede ser atractivo, si se elige bien el modo de presentación, el autor hábil, el nivel idóneo para interesar sin grandes dificultades, para entretener sin cansar… para aprender sin ser dogmático ni exigente…

Un caso de ejemplo puede ser el árido mundo de la Aritmética. Que para muchos hace aparecer fantasmas de miedo o cansancio a memorias y problemas. Pero que si se abre con el acierto y la gracia conveniente, puede ser una caja de sorpresas… Breve Historia de los Números, de Esteban Rodríguez Serrano, es un librito de poco más de cien páginas, con alguna simpática ilustración de Moisés Ojeda, que nos lleva saltando por las culturas y las épocas pretéritas, recogiendo la costosa aportación de cada cultura a ese inmenso edificio del saber humano que hemos ido construyendo a lo largo de milenios y que llamamos matemáticas.

Como aparecieron los números, apoyados en las formas de contar, como los identificamos y operamos entre ellos dando lugar al cálculo, la aparición del maravilloso cero que nos posibilita emplear los sistemas de posición en las cifras… los ábacos y las dificultades de romanos y otras técnicas que no consiguieron grandes avances en la aritmética… la geometría, le sistema decimal y la utilidad de compartir escalas y medidas…

Hasta llegar a los números irracionales y las dificultades que entrañan determinados cálculos o teorías para la mayoría de nosotros…

Muy interesante pensar y recordar la cantidad de pequeños pasos y grandes pensadores que han ido construyendo nuestro camino, a lo largo de la Historia… y que ahora recorremos en unos pocos cursos de escuela…

Y si todo esto lo leemos, lo compartimos con esos jovencitos que están empezando a descubrir estos mundos, el gozo es enorme y el resultado es una posible vocación hacia el saber y la ciencia, o, al menos, unos ratos de verano amables, compartidos con planes de estudio y recuerdos de infancias.

Mucho mejor que sentarse ante una pantalla y contemplar como un equipo que viste de verde gana a otro que luce de amarillo… ¿para qué?

 


Escrito por: Javier Morera

sábado, 21 de junio de 2025

OTRA ESCRITORA POCO CONOCIDA

 


“Siempre miraban hacia atrás antes de volver la esquina, porque su madre estaba siempre en la ventana para decirles adiós con la mano, sonriendo. Parecía como si no pudieran cumplir sus deberes diarios sin aquella despedida que le hacia el efecto de un rayo de sol”

Si eres una lectora conocedora de obras clásicas del siglo XIX, seguramente ya sabes de qué titulo y escritora estoy citando… si eres lector o no te interesan esas épocas… pues no habrás ni oído, menos leído, a la norteamericana Louisa May Alcott que vivió por esas inmensas tierras recién colonizadas de América entre 1832 y 1888. Esta mujer, educada en una culta familia de buena posición social, también quiso dedicarse a leer y escribir… tema siempre difícil pero mucho más en aquellas épocas donde la joven era rápidamente educada y dedicada al matrimonio y el cuidado de niños y adultos, casa… toda la vida… Y aun mas en tiempos difíciles de la Guerra de Secesión  por esas tierras… Pero consiguió dejarnos sus cuentos, sus relatos y novelas… y especialmente, una obra que es bueno leer para entender sus principios morales y los valores que estas buenas gentes deseaban implantar en sus mundos…

En esa novela: MUJERCITAS, nos cuenta las circunstancias sociales, familiares, emocionales… de una familia de cuatro “jovencitas” que además de pasar por sus apuros económicos, laborales, de las ausencias por la Guerra… además van entrando y saliendo en esas etapas que ahora llamamos madurez infantil, pubertad, adolescencia, primera juventud… Muchos nombres y teorías y siempre un mismo problema, mas para estas niñas, aprender a vivir y superar tantos miedos y obstáculos que nos pone la vida.

Si se leen los XXIII capítulos de que consta la obra, se van conociendo los diferentes caracteres de las jovencitas y los diferentes estados por los que cada una a su manera los va superando… y disfrutamos viendo como la hábil autora nos coloca en cada capítulo un tema o problema típico para cada una de las niñas… miedo, inseguridad, indecisión, soledad, aburrimiento, indisciplina, desorden, vanidad, holgazanería… siempre con optimismo, siempre desde la buena educación y el cariño fraternal y familiar que ayuda a ir superando los trances sin recaer en traumas…

Es un buen momento para leer o releer estas obras tan acertadas que por algo se han conservado entre las “clásicas”… suaves y dulzonas, sin vinagre ni sangre… pero cargadas de humanidad… o de lo que debería ser lo humano… sin asesinatos en serie… sin violaciones en grupo… sin genocidios, sin crímenes por genero… Con amor y educación…

 


Escrito por: Javier Morera

sábado, 14 de junio de 2025

LAS COSAS DE PROUST

 


Creo que todas y todos conocen, han oído hablar… algunos han leído… pocos han entendido… a ese escritor casi actual, escaso en obras pero contundente en extensión de su gran  novela: EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO… Claro, me refiero a Marcel Proust, parisino que vivió desde 1871 hasta 1922.

Proust trata el problema del tiempo, con una larga obra repartida en siete tomos, con más de tres mil páginas y cientos de personajes, situaciones, relaciones, encuentros y pérdidas… Proust trata la vida misma, la sociedad, la curiosa e irrepetible atmósfera de finales del siglo XIX en la capital del mundo que era entonces París… la política, los negocios, el arte, la literatura, el teatro y la música… pero especialmente… las siempre subjetivas y peculiares interacciones entre las personas, las edades, las distintas profesiones y las diferentes personalidades… la vida… su vida… su entorno y sus emociones… captadas con esa minuciosa y educada sensibilidad tan difícil de encontrar, tan costosa de entender… tan importante de guardar como tesoro explicito y extenso de esas vivencias… Un legado que siempre nos quedará de sus “tiempos perdidos”

Para acercarse a la obra de Proust, puede ser fácil introducirse en alguna de las muchísimas aproximaciones que a lo largo del siglo que nos separa de este autor, se han escrito y documentado sobre él. Una de ellas, de las más simpáticas y sencillas, es sin duda, EL ABRIGO DE PROUST,  escrito por Lorenza Foschini a principios de este siglo.

Nos cuenta Lorenza, como a partir de una entrevista al diseñador de modas Piero Tosi, que pretendía montar toda la impedimenta necesaria para una película sobre la novela de Proust, dirigida por Luchino Visconti, hacia finales del siglo XX, conoce a un admirador y rastreador de la obra y objetos de Proust, llamado Jacques Guerin… y siguiendo esas pistas y relatos nos vamos acercando a la curiosa vida y obra de Marcel…

Hay otros libros, muchas fotografías, exposiciones internacionales y museos dedicados a manuscritos, objetos, recuerdos de este autor… pero lo principal es leer con paciencia su obra para recomponer, recuperar toda su sensibilidad que fue su percepción inteligente y emotiva de su vida.

Pongo una cita para ilustrar como diferentes esforzados admiradores han tratado de fijar sus objetos, como reliquias, para acercarse a sus pensamientos…

“Jacques lo siguió con el espíritu excitado que tenia siempre que se sentía próximo a la conquista de un libro deseado, de un manuscrito raro, de algo que encerrase en sí, de algún modo, aquel misterio latente que tienen los objetos de los otros cuando fueron amados y valorados por ellos. Apropiarse de esos objetos significa quizá conservar en cierto modo una chispa de aquel amor, de aquel placer, y sentirse finalmente satisfecho. Pero hay más aún: el sentimiento que lo movía no era el del coleccionista, sino más bien el del salvador de algo sagrado. Como si un imán, lo atrajera hacia el objeto inesperado, siguió al ropavejero hasta el fondo del depósito”.

 


Escrito por: Javier Morera

domingo, 11 de mayo de 2025

250 AÑOS DE JANE AUSTEN

 


El día 16 de diciembre de 1775, en un lugar de Inglaterra, nació Jane Austen. Como todos sabéis, era la segunda niña, entre muchos hijos varones de un pastor anglicano…Y escribió mucho, aunque solo seis novelas fueron publicadas por ella... y firmadas de forma anónima… Y a finales de este 2025, se cumplirán los 250 años de su nacimiento… Y se están convocando por muchos lugares del mundo eventos para recordarla y celebrar su obra que está muy inmersa en su difícil biografía.

Hay tendencias que prefieren enfrentarse a una obra de arte sin tener conocimientos previos, sin introducción, sin antecedentes… Otros, pertenecemos al movimiento opuesto. Queremos y necesitamos saber y conocer hechos y detalles para poder entender, interpretar, reconocer, las mil explicaciones que iluminan los resultados compactos que observamos en la manifestación artística.

Así es especialmente, creemos, en las obras literarias, y en particular en algunas como las novelas de Jane Austen. Por eso os recomiendo antes, o la vez, de leer sus conocidos títulos, adentraros en su datos biográficos, lo poco que se conoce, pero que si ha sido ampliamente investigado.

Cuando te sitúas en la época de esta autora, en los tiempos de los monarcas ingleses de la familia Hannover, que solían nombrarse Jorges, y estudias un poco lo que ocurría por “su mundo”…Pérdida de las colonias de América, Revolución Francesa, guerra contra Napoleón… empiezas a entender como esta cultura se cierra sobre sí misma y levanta fronteras a todo lo que supone cambios y novedades…

Cuando pones la lupa en lo poco que conocemos de los datos de su corta biografía… su breve educación formal… el interés por la biblioteca de su padre… su creatividad en la creación de cuentos, poesía, relatos, teatros para la familia… entiendes que esta joven deseaba abrirse a un mundo y cambiar aspectos sociales que no aceptaba como eran…

En la biografía de Ofelia Ott publicada hace pocos años, nos cuenta que su padre le regaló a Jane, el día que cumplía 19 años (16 diciembre 1794) un pequeño escritorio donde poder construir con palabras escritas sus sueños… y con el fabricó su mundo… ¡sus libros!…

Pongo unas citas de esta biografía, para acercarnos a la sensibilidad y los problemas de vida de esta escritora.

 

“Jane pasó varias tardes de ese enero de 1801 encerrada en el cuarto azul seleccionando las pocas pertenencias que se llevaría a Bath, molesta ante las intervenciones de su madre, que no paraba de sugerirle posibles destinatarios para sus objetos preferidos. Nadie parecía entender la importancia que todos esos objetos tenían para ella. No eran simples útiles o piezas de decoración: formaban parte de lo que ella era, de la vida feliz en la rectoría, y casi de cada uno de ellos Jane podía extraer un recuerdo, un sentimiento o una historia. “

 

“Para la sociedad georgiana, la vida se organizaba alrededor de la familia y el matrimonio. Los adultos eran identificados por el lugar que tenían o no tenían dentro de una familia. Desde el punto de vista legal e impositivo, las mujeres eran identificadas según su estado civil: esposa, viuda o solterona, mientras que los hombres eran clasificados de acuerdo con su profesión. Por supuesto que las esposas ocupaban un lugar más alto en la pirámide social que las que se habían quedado solteras, en especial en las clases aristocráticas, donde la ausencia de una renta las colocaba en la necesidad de ubicarse como gobernantas o acompañantes de familiares más afortunados.”

 

Escrito por: Javier Morera

sábado, 5 de abril de 2025

NO MAS MOSTRADOR

 


El pasado 24 de marzo, se cumplían 216 años del nacimiento de nuestro querido escritor, periodista, dramaturgo, traductor, político… Mariano José de Larra.

Mucho hemos comentado y siempre nos queda mucho de recordar de este buen intelectual romántico que en su corta vida (1809-1837) viajó y conoció el mundo europeo y sus grandes representantes de las letras y la cultura (Víctor Hugo, Alejandro Dumas…)

Seguramente, le conocemos mejor por sus artículos de prensa, donde con gracia y mucha inteligencia nos ironiza y muestra el devenir de los muchos puntos mejorables de la sociedad española de esas épocas tan convulsas, así como difíciles para gentes que intentaban vivir y abrirse a ciertas libertades.

También es posible haber leído algunas de sus muchas crónicas y artículos de crítica tanto literaria como teatral, o sin saberlo, haber leído o contemplado obras que Larra se encargó de traducir de otros idiomas, especialmente el francés, ya que en Francia se había educado por razones de exilio obligado de su padre.

Pero, Larra es poco conocido como dramaturgo. Hay obras donde, con interés romántico histórico, pretende guardar momentos épicos de nuestro pasado… y no han sido muy bien aceptadas en nuestra cultura, que admira mas cualquier héroe foráneo que un legendario personaje de nuestra historia. Hay también “versiones” o piezas que este autor nos ha dejado como suyas, pero que algunos investigadores consideran “adaptaciones” que no traducciones, de otras comedias extranjeras, francesas principalmente…

Este es el caso de una comedia en dos actos titulada Julia, en la que, muy brevemente y con mucha picaresca, Larra nos cuenta las dificultades de una mujer joven, para casarse con quien quiere, con todos los problemas de economías y protocolos, prejuicios y compromisos que esa sociedad de principios del siglo XIX tenía en España.

Y aun más gracia y significado tiene la Comedia: NO MAS MOSTRADOR, donde el astuto Larra nos mezcla el problema de los matrimonios, con el interés de la “burguesía” por convertirse en nobleza y las picarescas de estas élites de gran apellido y titulo para seguir subsistiendo sin recursos y sin consentir en el digno trabajo que siempre les parece impropio de los “hidalgos”….

Temas preciosos, donde se intenta poner en clave de humor, problemas muy serios y muy tristes… donde se proponen soluciones moralizantes o al menos practicas y humanas a costumbres “rancias”… donde se busca la libertad, la igualdad, la fraternidad… ¿Demasiado moderno para entonces y para ahora?

Os dejo con una cita de esta última obra comentada… Pero merece leerla entera… en el teatro no la encontrareis… ¡ahora solo se llevan los musicales!

DOÑA BIBIANA.-  ¿Y qué tenemos con esa relación tan larga de mi padre, y de mi abuelo, y de mí?... Vaya, que es gracioso. Sí señor, quiero dejar el comercio; sabe Dios lo que la suerte me reserva todavía: verdad es que mi madre vendía botones; pero por eso mismo no los quiero vender yo... sobre todo, si yo conozco mi genio... y, vamos a ver, dime: ¿qué era la marquesa del Encantillo, que anda desempedrando esas calles de Dios en un magnífico landó? A ver si su abuelo no era un pobre valenciano, que vino vendiendo estera, y se ponía por más señas en un portal de la calle de las Recogidas, hecho un pordiosero, que era lo que había que ver. En fin, fuera cuestiones, Deogracias; te lo he dicho, no quiero más comercio. Llevo ya veinticuatro años de medir sedas, y de estirar la cotanza para escatimar un dedo de tela a los parroquianos, y de poner la cortina a la puerta para que no se vean las macas de las piezas... qué sé yo... maldito mostrador; basta, basta, no más mostrador. 

Escrito por: Javier Morera