sábado, 9 de febrero de 2013

CUENTOS PARA LA CRISIS




Mis querid@s amig@s del Rincón del Romántico:
Ya estamos en este maravilloso año que termina en trece y que va a ser un fantástico e infinito tiempo para vivir en la cercanía de esas personas que son tan encantadoras y que tenemos tan cerca… Como hay menos trabajo… estaremos en casa con nuestros familiares y amigos… Como tenemos menos dinero… estaremos mas viviendo de las sonrisas y de las caricias de nuestros amigos y familiares… Como hay tantos problemas y pobrezas… estaremos acercándonos mas a los que queremos… y el amor en tiempos de crisis saldrá victorioso, como siempre, el de verdad, el bueno, el no interesado…
Y como no podremos comprar muchos libros, volveremos a releer y a dejarnos de unos a otros nuestros tesoros de toda la vida…
También estas coyunturas socioeconómicas nos retraerán de tiempos pasados un arte y una gracia, un don y una habilidad que es contar cuentos…
En nuestra Asociación, cada vez más intensa, cada vez más amigable, cada vez mas llena de gente maravillosa…. El jueves pasado hablamos de ese mago de los cuentos para crecer que es Jorge Bucay…y nos deleitamos contándonos y comentando sus educativos cuentos… y hoy os dejamos aquí uno… para contarlo en la velada con unos buenos amigos que quieran seguir navegando en épocas criticas…

Escrito por: Javier  Morera  Betés

LA TRISTEZA Y LA FURIA

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.
Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Jorge Bucay en “CUENTOS PARA PENSAR”






2 comentarios:

Morgennes dijo...

Antes de irme a dormir dejo mi pequeña huella por aquí...

Bonito escrito, bonito cuento y un buen golpe el de la foto...

Ya sea furiosos o tristes, algún día caerán los opresores.

Un abrazo, Javier.

Marina Gómez Ordóñez dijo...

Muy bonito Javier , ojalá triunfe la armonía, el encanto y la gracia pero acompañada de que no nos falte lo necesario para disfrutarla.

saludo