sábado, 7 de diciembre de 2019

CURIOSIDADES DENTRO DE SU ESTILO



El relato corto de Arthur Conan Doyle: “El Problema del Puente de Thor perteneciente a la colección titulada: El Archivo de Sherlock Holmes” contiene varias ideas muy atractivas para pensar y curiosas en exceso para ser escritas por el “clásico” citado autor ingles de finales del XIX:

Comienza este relato con una presentación de algunos de los varios “casos” que Watson guarda archivados pero no han podido resolverse… o no pueden presentarse a la opinión publica todavía… ¡Curioso este reconocimiento!
Cuando ya se mete en el asunto que describe en esta historia… el propio Holmes se auto inculpa de su torpeza, de su falta de rapidez al no haberse dado cuenta antes, de determinados detalles que se le han escapado… ¡Pocas veces este personaje jactancioso y petulante ha sido tan humano y humilde! ¡Curioso en Holmes!

Claro esta que el caso se las trae… y claro es que Holmes lo resuelve de magnifica forma… pero aun así, no deja este “tipo” creado por Doyle, unas lecciones de simple sentido común, que sin presumir de “lógica” ni de criminología… todos deberíamos saber y utilizar mas y mas fácilmente que la tabla de multiplicar… ¡Pasiones, celos, amor…!

Veamos algunas citas… y ¡A leer el relato completo! en una de estas tardes de frío y solitario retiro invernal…

Era una desapacible mañana de octubre, y observé, al vestirme, cómo las últimas hojas que quedaban iban siendo arrebatadas del solitario platanero que crecía en el terreno de detrás de nuestra casa. Bajé a desayunar preparado para encontrar a mi compañero deprimido, pues, como todos los grandes artistas, fácilmente se dejaba influenciar por el ambiente. Por el contrario, vi que casi había terminado su desayuno y que su humor era especialmente luminoso y alegre, con ese buen ánimo algo siniestro que caracterizaba sus momentos más ligeros.
—¿Tiene algún caso, Holmes? —hice notar.
—La facultad de deducción es ciertamente contagiosa, Watson —respondió—…

….. /….

—No es así, Watson. Me había llamado la atención, incluso la primera vez que lo leí por encima, como algo muy extraño, y ahora que estoy más en contacto con el caso, es mi única base firme de esperanza. Tenemos que buscar coherencia. Donde falta, debemos sospechar engaño.

….. /….

—Pero ¿qué pudo causarlo? Sólo una violencia muy grande pudo tener tal efecto. Holmes no contestó. Su cara pálida y ansiosa había asumido de repente esa expresión tensa y remota que me había acostumbrado a asociar con las supremas manifestaciones de su genio. Tan evidente era la crisis en su mente que ninguno de nosotros se atrevió a hablar, y allí nos quedamos sentados, el abogado, la procesada y yo, observándole en un silencio concentrado y absorto. De repente se levantó de la silla de un salto, vibrando de energía nerviosa y de apremiante necesidad de acción.
—¡Vamos, Watson, vamos! —exclamó.


Verdaderamente curioso, amigos… muy curioso.



Escrito por: Javier Morera

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