sábado, 17 de enero de 2015

¿DE QUÉ ALIMENTAMOS NUESTRA MENTE?


Primero pica la zanahoria, el puerro y el calabacín y rehógalos en una cazuela con aceite hasta que estén pochados.
Segundo, agrega las lentejas…
Cada vez  crecen mas y mas en las bibliotecas las secciones dedicadas a ese difícil y casi sagrado arte de la cocina… los doctores y “cardenales” de esa especie de religión nos dicen qué y como debemos comer… especialmente en la presentación… que como todos sabemos es lo mas importante de las cosas… el exterior… aunque nadie sepa para que comemos colesterol o condensados de ácido úrico…
Cuando en mi Asociación le dediquen un ciclo a como estropear los alimentos y el cuerpo con esas químicas de chatarreros… me borraré…
En su lugar… propondría a muchos que no leen… que empiecen… y a los que ya lo hacen que se preocupen de lo que leen y NO solo de la portada del “guiso”… sino  de sus nutrientes… de la digestión… y de los oligoelementos que han de metabolizar entre neuronas y pesadillas tras la ingesta de según qué libros…

Esta semana de rebajas de Enero… tenemos una oferta estupenda en nuestra tertulia… “La Prisión de la Libertad” de Michael Ende… Con él retomamos en este año el ciclo de Filosofía y Vida… os pongo un aperitivo de uno de sus capítulos mas comprometidos… (cuidado…digestión lenta)…

“¿Qué significa, por otro lado, “recuerdo”? La conciencia que basamos en él es demasiado vaporosa. Lo que acabamos de decir, leer o hacer se convierte, un instante más tarde, en pura irrealidad. Existe sólo en nuestra memoria, y así toda nuestra vida, todo nuestro mundo. Lo que logramos definir como real es únicamente ese momento infinitesimal de presente, que ya ha pasado en cuanto queremos pensar en él. ¿Cómo podemos estar seguros de que no hemos surgido esta mañana, hace una hora o hace un instante, con una memoria de treinta, cien o mil años? No hay certeza, porque no sabemos lo que es la memoria y de dónde viene. Pero si las cosas son así, si el tiempo no es más que el modo en que nuestra conciencia percibe un mundo que no tiene tiempo, entonces ¿por qué no habría de haber recuerdos de algo que nos pasará en un futuro próximo o lejano?”

¿Sabes a cual de los cuentos se refiere?... ¿Y este?

“-Ah, sí -dijo el viejo-. Desde luego. Pero ¿cómo lo hace? Les proporciona esta droga maldita, gracias a la cual olvidan todo. Sí, olvidan que son prisioneros, olvidan que no siempre fueron el pueblo de las sombras, olvidan que más allá de las catacumbas de Misraim hay otros mundos de los que proceden. Olvidan el pasado y el futuro, olvidan las preguntas y los deseos. Oh, sí, están tranquilos y contentos con lo que tienen, pues carecen de memoria y de la posibilidad de comparar. Sólo poseen el momento. Los esclavos que no conocen más que la esclavitud son esclavos dóciles. Los prisioneros que únicamente conocen la existencia de la cárcel no sufren por su falta de libertad. Ésta es la clase de ayuda de la Consoladora.”

Y este otro… ¡súper nutritivo para cualquiera que tenga que seguir viviendo!...

"A las gentes que le preguntaban por el significado de su nombre se lo solía explicar con estas palabras: un indicador de camino no es más que un trozo de madera sin valor propio, carcomido por la intemperie. Él mismo no sabe leer lo que pone en él, y si supiera no lo entendería. Tampoco puede caminar hacia donde indica, al contrario, su objeto es quedarse donde está. Este lugar puede encontrarse en cualquier sitio, excepto allí hacia donde indica. Ése es el único lugar donde estaría de más y carecería de sentido. Y precisamente por no estar en el lugar hacia donde indica es útil al que busca el camino hacia allá.”

Bueno, mucha filosofía… tal vez solo querías tomar un bocado… comida rápida… con los pies en el suelo y acercándose a la realidad… sabiendo como funciona el cuerpo humano y no dedicándose tanto a las ideas y las abstracciones… Si es así… podíamos hablar de los problemas digestivos… en sus fases últimas…

Las hemorroides son un problema de circulación de la sangre similar a las varices.
Las venas y las arterias que irrigan la zona anal carecen de válvulas que faciliten el retorno de la sangre, y, por el hecho de que estamos en posición erguida, la sangre ejerce una elevada presión… más de la mitad de los españoles adultos sufren de hemorroides… la mala alimentación y los estilos de vida sedentarios…



Escrito por: Javier Morera
Citas de “La Prisión de la Libertad”, de Michel Ende.

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