Cada año cambiamos de agenda. Y ya estoy
despidiéndome de la que ha estado conmigo todo este 2025, para ir
acostumbrándome a la nueva, limpia y tan desnuda que aun esta tímida y olorosa
a papel recién impreso.
Me despido de la vieja, usada y acostumbrada a mis
manos, rellena de mis grafías y subrayados… He estado a gusto con ella, me ha
acompañado todo el año, le he dedicado mucho tiempo, me ha servido muy bien y
atenta a mis requerimientos, siempre a mis ordenes y sin protestar ni queja
alguna… Me ha ordenado mis pensamientos y recordado mis horarios, me ha
distraído en mis soledades y me ha concentrado en mis prioridades… ha tomado
notas de mis compromisos y de mis recuerdos, de mis fallos y de mis lecturas y
obligaciones…
En mi búsqueda de conocimiento y especialmente en mi
conversación con ese “yo mejor” que me ayuda a ser más coherente y más sensato,
más racional y constante, más tranquilo, reflexivo, menos vehemente… me ha
ayudado a ser mejor con los familiares y los amigos, con el tiempo y con la
memoria… con los demás… con el mundo… me ha hecho cumplir, ser social, llegar,
crecer, ser mejor… Gracias.
La agenda es como un libro que escribes con tus
planes y expectativas; es el libro de obligaciones y objetivos… es el libro de
tus ilusiones… Pero luego, así como pasan horas, días, semanas… se va llenando
de cambios, de tachaduras y frustraciones, de incumplimientos y de desengaños…
No porque lo hagas mal, sino porque se ambiciona más de lo que se hace, se
desea más de lo que se tiene, se prevé mas que lo que se termina…
Así van pasando asuntos y objetivos de agenda en
agenda, de año en año… hasta que se desechan por imposibles o se deshinchan por
falta de deseos… como la vida que va gastando agendas, consumiendo calendarios,
contando años… siempre con anhelos que fueron, en alguna agenda, proyectos
asumidos, fáciles, cercanos, posibles…
La agenda es un libro de vida, muy interesante
cuando se está escribiendo, pero que nunca se reedita, y lo que es peor, nadie
lee cuando se pasa de su año…
Escrito
por: Javier Morera


No hay comentarios:
Publicar un comentario