miércoles, 12 de noviembre de 2014

COMO SIEMPRE…


Cuando nos ponemos a leer los libros de la Interminable Historia de “Harry Potter” nos vamos metiendo poco a poco en esa serie de aventuras que el niño “normal y corriente” debe ir descubriendo y superando por ese extraño túnel de la adolescencia…

En la lectura somera, para los mas menguados que se ponen a leer, que resultan mucho menos menguados que los que no se ponen ni a leer y menos estos “libros para chicos”… nos aparecen historias e historietas, aventurillas, cotilleos… situaciones chistosas y comunes en la vida actual, en la vida de siempre y enredos que la “magia” aun complica mas…

En una lectura mas concienzuda, mas atenta, mas intelectual… te planteas… ¿Por qué les atraería tanto estos libros a los jóvenes?... y comienzan a aparecer algunas explicaciones… Harry, desde el primer libro… cuando busca la “Piedra Filosofal”… se encuentra con el problema de todos… debe ser él… se siente diferente, único, mágico… aparecen los amigos y su fuerza en las pandillas… los valores competitivos del deporte, los engreídos y asfixiantes enemigos que pretenden anularnos en la nada… los súper profesores como Dumbledore, que lo sabe todo y le deja superar solo los problemas para hacerse un adulto…

Pero si te dedicas un par mas de neuronas y seis o siete segundos de ese tiempo que derrochas en sandeces para analizar mas y mejor estas sagas… un universo de sentidos, de símbolos, de claves psicodinamicas comienzan a emerger y surgir por doquier en estos capítulos… el miedo, la soledad, el mito del nacimiento del héroe, el mal que siempre nos ronda y tienta de forma bíblica… las pasiones que nos acechan desde las cámaras secretas… los sacrificios de nuestros padres… y siempre el innombrable… dispuesto a esclavizarnos, a chupar nuestra sangre… a robarnos el alma para su único beneficio…

Estamos en los cuentos de siempre… como siempre… mas palabras… ambiente mágico… desde Inglaterra… con soltura femenina… escrito… pero muy cercano a los cuentos de mi abuela… que tanto bien me hicieron… y NO a los cuentos de políticos y charlatanes que tanto nos perjudican… para robarnos el voto y /o el dinero…


Escrito por: Javier Morera

martes, 4 de noviembre de 2014

POSIBLE, FRECUENTE, PROBABLE…


“Me arrellané sobre los cojines del asiento, dando chupadas a mi cigarro, mientras que Holmes, con el busto adelantado y marcando con su largo y delgado dedo índice sobre la planta de la mano los puntos que me detallaba, me esbozó los hechos que habían motivado nuestro viaje.”
En: “Estrella de Plata” de Conan Doyle

También nosotros nos arrebujamos en estas primeras tardes de otoño brumoso, como cada año, para dejarnos conducir por Holmes o mejor dicho por Conan Doyle…y por su graciosa lupa, para alumbrar en sus relatos, esos caminos de lo posible que al principio nos dejan perder en avenidas de lo frecuente como un típico investigador del prestigioso Scotland Yard… pero que luego nos arrincona en callejones sin salida, en ciénagas de esa sociedad victoriana que tenia su exterior muy ordenado y legal, pero que bajo sus múltiples capas de preciosa lana cheviot, ocultaba unos egos tan egoístas, tan infantiles, tan poco maduros y sensatos como cualquier otra época y cultura…

Los trenes podrían ser puntuales, los relojes exactos y el té a las cinco… pero las miserias humanas seguían corriendo por muchas vidas y callejuelas…

Y Holmes sigue filtrando lo posible, lo probable, lo frecuente y lo aparente, hasta llegar al núcleo del crimen, que es el oscuro deseo de un incontrolado humano producto de una educación tan rígida como equivocada… donde hay mucho de imperio y poco de afecto, mucho de norma y poco de confianza, mucho de miedo y poco de comprensión…

Tal vez podríamos cambiar la frase tópica de Holmes y decir… humano, querido Watson, elementalmente humano…


Escrito por: Javier Morera


miércoles, 29 de octubre de 2014

DON JUAN ES DE MUSEO


“Don Juan del Prado y Ramos era un gran pecador; un día adoleció gravemente…
Don Juan es un hombre como todos los hombres. No es alto ni bajo; ni delgado ni grueso…
… ofrece y cumple… sabe escuchar…
Muchas veces se ingenia para que el socorrido no sepa que es él quien le socorre… Pone la amistad –flor de la civilización- por encima de todo.
Gusta de alternar la comunicación social con la soledad confortadora…
Fuerzas del alma son el gusto por la belleza, el sentido de la justicia, el desdén por las vanidades decorativas. En sus viajes, durante las temporadas que pasa en sus ciudades predilectas, gusta don Juan de abismarse, de cuando en cuando, en la bienhechora soledad. La meditación es para él la fuerza suprema del espíritu…”


Esta semana nos metemos en otro Don Juan. Es el tiempo de las nieblas del otoño, de las lánguidas tardes de alamedas doradas y de nostálgicas velas que orientan las noches de difuntos… Es el tiempo de Don Juan, de la leyenda del Monte de las Ánimas y de un buen libro para arrebujarse al calor del hogar y esperar el asar de las castañas…

Es el tiempo de leer alguna de las múltiples visiones y versiones que tenemos de Don Juan, este año, a nosotros, nos toca este libro que me veis fotografiado en las manos… que es el único ejemplar que hay en las bibliotecas publicas de mi cuidad… y que es una joya… hay que leerlo en la sala… ¡es de museo!... pero no se lee… la chusma se ha vestido de negro y se ha ido a celebrar la noche de “Halloween”… ¡Claro, será para practicar ingles y luego ir a trabajar a Londres… vendiendo pizzas o “haciendo la calle” que allí no son racistas!


Escrito por: Javier Morera

martes, 21 de octubre de 2014

¡QUE BELLO ES COMPRENDER!


-Ven aquí, Griet.
Dejé el trapo en el aféizar y me dirigí hacía él.
-Mira por la ventana.
Miré afuera. Hacía un día de viento, las nubes desaparecían detrás de la torre de la iglesia nueva.
-¿De qué color son esas nubes?
-Blancas, señor.
Él arqueó las cejas ligeramente.
-¿Seguro?
Les eché un vistazo.
-Y grises. A lo mejor nieva.
-Vamos, Griet, puedes hacerlo mejor. Piensa en tus verduras.
-¿Mis verduras, señor?
Él movió la cabeza levemente. Lo estaba haciendo enfadar otra vez. Se me tensó la mandíbula.
-Piensa en cómo separabas las blancas. Los nabos y las cebollas… ¿Son del mismo color blanco?
De repente lo entendí.

-No. Los nabos también tienen verde y las cebollas amarillo.
-Exacto. Y ahora, ¿qué colores ves en esas nubes?
-Tienen algo de azul -Dije, tras observarlas unos minutos-. Y… amarillo también. ¡y tienen algo de verde!
Me emocione tanto que me puse a señalarlas. Había estado mirándolas toda mi vida, pero me sentía como si las hubiera visto por primera vez en ese momento.
Él sonrió.”

Como sabéis esta semana leemos: “La Joven de la Perla” de Tracy Chevalier, que casi nos mete en la paleta de Vermeer…

¡Que bello es pintar!
¡Que bello es escribir!
¡Que bello es leer!
¡Que bello es comprender!



Escrito por: Javier Morera

lunes, 13 de octubre de 2014

¿HA CAMBIADO ALGO?...


De una forma muy sencilla, debatiéndose entre dos visiones, las de las dos abuelitas de la protagonista de “El Diario Violeta de Carlota”, nos va haciendo tomar notas de esas diferencias sutiles y no tan sutiles sobre la valoración de los sexos…

Leyendo “Los Hombres son de Marte, las Mujeres de Venus” hace muchos años ya nos decía John Gray, que pertenecemos a mundos distintos y que no nos entendemos…


También Juana Gallego en su libro “Mujeres de Papel” nos analiza como los medios de comunicación están hechos por hombres y para hombres… varones, claro está…

En “Caníbales y Reyes”, el antropólogo Marvin Harris, nos hace pensar en por que se ha instaurado en muchas sociedades primitivas el machismo… igual que otros prejuicios y ritos que han tenido un profundo sentido cultural para “salvar” religiosamente mediante tabúes y miedos una determinada vía evolutiva de esa especie que se cree tan lista y sólo es muy bestia… nosotros, claro está…


Y como no, citar a Colette Dowling, con ese “Complejo de Cenicienta” que sigue afectando a niñas y mujeres hasta crear Indefensión Aprendida… pero bueno, sales a la calle y te das cuenta de que todo ha cambiado: chica… tacón alto, medias, cintura ceñida, transparencias, sujetadores, maquillaje, peinados, adornos, perfumes, sonrisas… chico… deportivas, vaqueros, sudadera, sin afeitar… y esperando un baño… incluida la boca… ya que la mayoría estarían más guapos callados…



¿Ha cambiado algo?...

Escrito por: Javier Morera

jueves, 9 de octubre de 2014

EMPEZARES…


No era el hombre más honesto ni el más piadoso pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes.

La calle estaba oscura y no se veía un alma. Embozado en una capa vieja prestada por don Francisco de Quevedo, Diego Alatriste se detuvo junto a la tapia y echó un cauteloso vistazo.

Quizá porque la verdadera patria de un hombre es su niñez, a pesar del tiempo transcurrido recuerdo siempre con nostalgia la taberna del Turco.”

En marzo anochecía pronto. Aún quedaba un rastro de claridad en el cielo, pero las calles estrechas bajo los aleros sombríos de los tejados estaban negras como boca de lobo.

El más jóven no estaba herido de gravedad. Lo habían llevado entre su acompañante y Diego Alatriste más cerca del farol, que encendieron de nuevo; y allí, recostado en la tapia del huerto de los Carmelitas, le echaron un vistazo a la cuchillada que habían recibido del italiano: uno de esos rasguños superficiales muy aparatosos de sangre pero sin consecuencia alguna, que luego permitían a los jóvenes pisaverdes pavonearse ante las damas con el brazo en cabestrillo y a muy poco coste.”

“Al día siguiente Madrid despertó con la noticia increíble. Carlos Estuardo, cachorro del leopardo inglés, impaciente por la lentitud de las negociaciones matrimoniales con la infanta doña María, hermana de nuestro rey don Felipe IV, había concebido con su amigo Buckingham ese proyecto extraordinario…”

“El día siguiente era domingo. Empezó en fiesta, y a pique estuvo para Diego Alatriste y para mi de terminar en tragedia.”

“Aquello parecía un tribunal y a Diego Alatriste no le cupo la menor duda de que lo era.”

“Después de aquella noche toledana hubo unos días de calma.”

“Caí en la trampa. O, para ser más exacto, cinco minutos de conversación bastaron para que ellos urdieran la trampa”

“Los gritos de las guardias española, borgoñona y tudesca al hacer el relevo en las puertas de palacio llegaban hasta Diego Alatriste por la ventana abierta a uno de los grandes patios del Alcazar Real”

“El cielo amenazaba lluvia sobre el Alcázar, y las pesadas nubes que corrían desde el oeste parecían desgarrarse en el chapitel puntiagudo de la torre dorada.”

Aquí tenéis las primeras frases de todos los capítulos de la obra “El Capitán Alatriste” de Arturo Pérez-Reverte… seguro que ya lo habeís leído… pero no teneís la suerte de venir a la tertulia que dentro de unos minutos comenzará en nuestra asociación… revisar el libro… os dejamos con los “Empezares…”



Escrito por: Javier Morera

miércoles, 1 de octubre de 2014

“MIS PRIMERAS IMPRESIONES DE NORTEAMÉRICA”


En este artículo, Alberto Einstein nos cuenta algunas impresiones sobre el país norteamericano cuando es acogido por ellos… Nos habla de muchas cosas, captadas por esa sencillez que parece ingenuidad, pero que es la marca ingeniosa de un genio genial…
Nos describe la personalidad básica norteamericana y el culto a ella, lo sonrientes que son los estadounidenses… nos comenta el poder del “nosotros” frente al individualismo del “yo” europeo… de la importancia de la uniformidad… de las modas, de ser parecidos unos a otros para ser mas compactos como agentes fácilmente reemplazables y como consumidores homologables…

Una idea muy importante es que los norteamericanos son pocos en un país muy grande y para poder desarrollar y explotar los recursos naturales y cubrir sus necesidades se han visto obligados a “ingeniar” y producir en forma masiva y económica muchas maquinas…
Así vemos que la gran tecnología, la mas poderosa del mundo… desde las cosechadoras a las cadenas de robotización de producción, se las debemos a su pequeña densidad… o tal vez a esa enmienda y guerra por la que se abolió la esclavitud… ya que si no… seguirían procreando esclavos para el servicio de unas familias algodoneras del sur… como ha ocurrido en China, en India… y en nuestros cortijos del siglo XIX…

¡Que buena vista tenia Einstein!
¡Que buena película “Lincoln”!
¡Que suerte haberse librado de la esclavitud!



Escrito por: Javier Morera