Comparto un emotivo escrito de Javier…
sus sentimientos, los de un romántico en “La Cueva de la Mora”… mientras
contemplaba el mismo paisaje que tantas veces vio Bécquer… simplemente genial.
Preguntamos por el pueblo, los perros ladran a
caras extrañas.
Hace mucho frío y tomamos un café. Los lugareños
nos indican y se extrañan ante turistas tan curiosos. Dinosaurios en febrero,
tarde de viento.
Con las indicaciones, nos perdemos por caminos que
no van a ningún sitio, huertos, obras, crisis de manos y de hijos… cazadores de
la ciudad matan a fauna de los montes con todo terreno de anuncio… cierzo frío.
Hace frío y el sol decae contra el viento.
Hemos estado “viviendo” varios lugares
“Becquerianos”, de leyenda…
Ni un cartel, ni un signo… Reconocemos gestos
insensibles que siempre ha habido a los sentimentales que fácilmente nos llaman
sensibleros.
Reconocemos ese párrafo final de una gran leyenda…
Al
pensar que oyendo el desenlace de mi historia habían dicho: “¡es raro!”¡Exclamé
yo para mi mismo: “¡ES NORMAL!”…
Hace mucho frío, unos amables rústicos nos acercan
con sus indicaciones… ¡ya estamos!
¡Ahí esta!, ¡Aquí estamos!
En el lugar, leemos lo que aquí se inspiró, donde
él estuvo…
Donde él dice que pasó lo que aquí pasó… ¿o nunca
pasó?
Hace frío.
¿Es real la realidad?
La leyenda leída… ¿Es real?
Hoy, para mí, es real, la leo…
Hoy
la he leído… la he leído y me ha gustado…
Hoy
creo en ti…
Hace frío.
Subimos a la ruina de lo que fue un castillo…
Imaginamos la pena de lo que fue una conquista, un
valor, un valuarte…
Es real que estamos aquí… que él estuvo aquí y que
escribió lo que hemos leído… y nos embarga la emoción de cumplir todos estos
encuentros de leyenda y admiración…
Hace frío.
Hace 150 años que escribió esta leyenda… pronto 176
años de su nacimiento… Hace frío, mucho frío en este mundo materialista y frío
donde las emociones tienen desprecio…
Hace frío…
¡Que
tristes, que solos se quedan los muertos!
Recordando a Bécquer en “La Cueva de la Mora.
Javier
Morera Betés