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lunes, 30 de diciembre de 2019

EL AMOR Y LA BELLEZA…


El pasado jueves tuvo lugar la última sesión de este año, en nuestro club de lectura… compartimos una interesante y participativa tertulia sobre Platón y “El banquete”… una obra que recoge diferentes discursos sobre el amor, la belleza…

Phaidros comenta: “De manera que por si cualquier obra de encantamiento un Estado o un ejército pudiera estar compuesto solamente de Amantes o de amados, no existiría otro pueblo que profesara tanto horror al vicio ni estimara tanto la emulación de la virtud”.

Agatón dice: “El Amor mora en los corazones y en el alma. Su virtud es que no puede recibir ofensa. La violencia y el Amor son incompatibles.”

Sócrates pregunta: “No puedes desear lo que posees puesto que ya lo tienes, ¿no es amar, lo que no se está seguro de poseer, lo que no se posee todavía, el desear tenerlo en el porvenir como lo que actualmente se posee?"

Diotima explica: El amor está entre lo mortal y lo inmortal, no es un Dios sino un Daimon (nexo entre lo inmortal y lo mortal) y que “El Amor consiste en desear que lo bueno nos pertenezca siempre”


Con el libro “Sobre la Belleza” de Enrique Lynch, nos damos cuenta de que la idea de “belleza” ha ido cambiando desde la Antigua Grecia hasta nuestros días… “La belleza, en un sentido platónico, tiene un valor casi instrumental, es la vía que permite acceder a una esfera de la realidad que nuestros engañosos sentidos no nos permiten abordar.” Se puede entender como el amor a la sabiduría al conocimiento de nosotros mismos y de las otras personas, acercándonos al mundo de las Ideas… Y más adelante nos desvela una de las claves del Banquete: “Sócrates asegura que cuanto sabe del amor le fue impartido por Diotima, quien le enseño que el amor existe para permitirnos gozar de la belleza.”


Escrito por: Eva Morera

sábado, 28 de diciembre de 2019

APRENDER COMO NECIO



“Y tu también, Agatón aprovéchate de estos ejemplos y procura no dejarte engañar a tu vez por este hombre; que mi triste experiencia te ilumine y no imites al insensato, que según el proverbio por la pena es cuerdo”.

Este es un pequeño fragmento del final de “El Banquete”, uno de los celebres diálogos de Platón… Seguro que lo habéis leído y releído… ¡Hay tantas cosas interesantes en estos escritos viejos de un filósofo viejo! Cualquiera de los “dialogantes” nos dicen algunas de las posturas o conocimientos que en aquellas épocas eran relevantes como “saber” para poder estar informado y decidir sobre cuestión tan importante como es el amor…

En otras traducciones de los doctos intelectuales de este clásico, aun son más expresivos y el texto queda:

“Lo cual también a ti te digo, Agatón, para que no te dejes engañar por este hombre, sino que, instruido por nuestra experiencia, tengas precaución y no aprendas, según el refrán, como un necio, por experiencia propia”.

Aun me gusta mas esta forma clara de decir el tema: no seas un necio aprendiendo de tus propios errores… Parece que Platón ya tenia claro que debemos “aprender” para no equivocarnos… deberíamos prever para que no nos ocurrieran los fallos, los desastres que nos acontecen…

El aprendizaje debe estar guiado para prevenir y anticiparse a los problemas con los que nos vamos a encontrar… Eso es ser inteligente… ver desde lejos… aprender por los que ya han “sufrido” ese problema… recordar los malos sucesos o prepararnos con los buenos caminos y métodos apropiados… para no caer en fallos y calamidades…. Abismos de perdidas irrecuperables…
¡¿Como se permite y potencia el que los niños, los jóvenes, las personas tengan que experimentar tantos desastres para que aprendan?!

¿Llevamos a los médicos a que padezcan enfermedades para que aprendan a tratarlas?...

¿Llevamos a los políticos a las penurias para que aprendan a gobernar adecuadamente?...

¿Llevamos a los delincuentes a sufrir el ojo por ojo para que aprendan lo que le han hecho a la victima?

Por que dicen muchos necios que de las caídas se aprende… De las caídas muchos no se levantan… otros sacan fracturas… y algunos aprenden a huir de esa situación… Nadie aprende de caerse… lo único que se aprende de una caída es que el golpe duele…



Escrito por: Javier Morera