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viernes, 23 de febrero de 2024

FEBRERO ES MES DE ESCRITORES…

 

El 7 de febrero de 1812 nace Charles Dickens; el 8 de febrero de 1828 nace Julio Verne; el 17 de febrero de 1836 nace Gustavo Adolfo Bécquer; el 21 de febrero de 1817 nace José Zorrilla; el 26 de febrero de 1802 nace Víctor Hugo… Buenas plumas, de las mas famosas del mundo… y varios románticos… En particular, el poeta de las Rimas, Bécquer, es mi preferido…

Casi pintor, por tradición familiar; casi músico por vocación; casi marino por formación; siempre escritor y romántico por naturaleza; es Gustavo, especialmente el poeta de las “Rimas”. Con esas composiciones de “arte menor” ha conseguido embelesar a públicos y lectores no tan eruditos ni formados, pero que disfrutamos de su ritmo y colorido con la simple delicia de entender y proyectarnos en sus ensueños, en sus pasiones, en sus delirios…

Cada febrero, recordando a este internacional sevillano romántico, es necesario y conveniente leer y releer algunas de sus rimas, algunas de sus leyendas y dejarse llevar por las emociones líricas de sus versos… cortos, suaves, directos, sencillos pero cargados de toda la pasión de la vida y con toda la ilusión y tragedia de los sentires mediterráneos, latinos, cálidos y humanos…

Es admirable como describe situaciones y ambientes…. Como nos deja impresionados con sus sentencias y visiones… Por mas que se ha pretendido enfriar las relaciones humanas… siguen siendo dramas y tragedias cargadas de dolor…. O aventuras bellísimas rellenas de ilusión y fantasía…

Veamos como describe la ruptura de caracteres en esta Rima… 

Tú eras el huracán y yo la alta

torre que desafía su poder:

¡tenías que estrellarte o que abatirme!...

¡No pudo ser!

 

Tú eras el océano y yo la enhiesta

roca que firme aguarda su vaivén:

¡tenías que romperte o que arrancarme!...

¡No pudo ser!

 

Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados

uno a arrollar, el otro a no ceder;

la senda estrecha, inevitable el choque...

¡No pudo ser!

 

También se puede jugar con sus retratos psicológicos en pura poesía…. Como describe a cada uno de los dos que forman su mundo… el mundo del romántico que tiene tres elementos: TU, YO y el AMOR…

 

Cendal flotante de leve bruma,

rizada cinta de blanca espuma,

rumor sonoro

de arpa de oro,

beso del aura, onda de luz,

                                 eso eres tú.

 

¡Tú, sombra aérea que cuantas veces

voy a tocarte te desvaneces

como la llama, como el sonido,

como la niebla, como un gemido del lago azul!

 

En mar sin playas onda sonante,

en el vacío cometa errante,

largo lamento

del ronco viento,

ansia perpetua de algo mejor,

                                 eso soy yo.

 

¡Yo, que a tus ojos en mi agonía

los ojos vuelvo de noche y día;

yo, que incansable corro y demente

tras una sombra, tras la hija ardiente

de una visión!

 

Maravilloso poeta que llenó mi cabeza de adolescente… y siempre me dijeron que se marcharía como ciertos bríos de juventud… Pues no… por mucha ciencia que estudies y por mucha desagradable política que soportes en la sociedad posmoderna… brillar, vibrar… ascender… volar… es leer a este genio andaluz…

 

Si al mecer las azules campanillas

de tu balcón,

crees que suspirando pasa el viento

murmurador,

sabe que oculto entre las verdes hojas

suspiro yo.

Si al resonar confuso a tus espaldas

vago rumor,

crees que por tu nombre te ha llamado

lejana voz,

sabe que entre las sombras que te cercan

te llamo yo.

Si se turba medroso en la alta noche

tu corazón,

al sentir en tus labios un aliento

abrasador,

sabe que aunque invisible al lado tuyo

respiro yo.


 

 

Escrito por: Javier Morera


sábado, 11 de febrero de 2012

Hace frío, amigo Bécquer...



Comparto un emotivo escrito de Javier… sus sentimientos, los de un romántico en “La Cueva de la Mora”… mientras contemplaba el mismo paisaje que tantas veces vio Bécquer… simplemente genial.



Preguntamos por el pueblo, los perros ladran a caras extrañas.
Hace mucho frío y tomamos un café. Los lugareños nos indican y se extrañan ante turistas tan curiosos. Dinosaurios en febrero, tarde de viento.
Con las indicaciones, nos perdemos por caminos que no van a ningún sitio, huertos, obras, crisis de manos y de hijos… cazadores de la ciudad matan a fauna de los montes con todo terreno de anuncio… cierzo frío.
Hace frío y el sol decae contra el viento.
Hemos estado “viviendo” varios lugares “Becquerianos”, de leyenda…
Ni un cartel, ni un signo… Reconocemos gestos insensibles que siempre ha habido a los sentimentales que fácilmente nos llaman sensibleros.
Reconocemos ese párrafo final de una gran leyenda…
Al pensar que oyendo el desenlace de mi historia habían dicho: “¡es raro!”¡Exclamé yo para mi mismo: “¡ES NORMAL!”…
Hace mucho frío, unos amables rústicos nos acercan con sus indicaciones… ¡ya estamos!
¡Ahí esta!, ¡Aquí estamos!
En el lugar, leemos lo que aquí se inspiró, donde él estuvo…
Donde él dice que pasó lo que aquí pasó… ¿o nunca pasó?
Hace frío.
¿Es real la realidad?
La leyenda leída… ¿Es real?
Hoy, para mí, es real, la leo…
Hoy la he leído… la he leído y me ha gustado…
Hoy creo en ti…
Hace frío.
Subimos a la ruina de lo que fue un castillo…
Imaginamos la pena de lo que fue una conquista, un valor, un valuarte…
Es real que estamos aquí… que él estuvo aquí y que escribió lo que hemos leído… y nos embarga la emoción de cumplir todos estos encuentros de leyenda y admiración…
Hace frío.
Hace 150 años que escribió esta leyenda… pronto 176 años de su nacimiento… Hace frío, mucho frío en este mundo materialista y frío donde las emociones tienen desprecio…
Hace frío…
¡Que tristes, que solos se quedan los muertos! 



Recordando a Bécquer en “La Cueva de la Mora.
Javier  Morera  Betés