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martes, 28 de noviembre de 2023

EL FINAL ES EL PRINCIPIO

Fernando camina por el borde del acantilado con la mochila a su espalda. Le parece que hoy pesa más que nunca. Hay días en que la mochila de la vida es más densa, húmeda y cargante que otros. El mar repite su rutina una y otra vez. Una ola, otra y otra. Luego una más alta y más ruidosa. Cada siete olas, hay siempre una más elevada y mas sonora

Bonito, suave, lento y sosegado relato de varias historias de paso, de vida, por los momentos de encuentro de distintas personas en distintas épocas que se atan en unas conversaciones que ocupan unos días de vacaciones en un faro, junto al mar, en la orilla de los recuerdos y las experiencias.

Un viejo marinero y cuidador de un faro, pasa unos días con un joven adolescente que tiene que empezar a vivir… Lo contrario a nuestro marinero Baltasar y su perro Escipion que ya rebosan la medida de su tiempo…

En un compartir intergeneracional, se confiesan sus historias… el mar les inunda de recuerdos y misterios… la historia del viejo marino, como el faro, aparece y desaparece en la intermitencia de los espacios y las vivencias… la historia dentro de la historia narrada nos lleva a otros tiempos y nos intenta dar pistas de que el mar siempre es el mismo… las relaciones se parecen, las mentiras son las ilusiones de los crédulos… las expectativas son fantasías de los idealistas, que suelen ser mas jóvenes, mas buenos, mas románticos…

Hay un discurrir del tiempo presente que rememora el rápido discurrir del relato del marinero… hay un tiempo futuro que enfrenta a los dos protagonistas y el perro… Hay un momento en el libro en que parece que todo esta terminando… el texto, la vida de Escipion, la de Baltasar, las vacaciones, la narración de Sirim… lejana belleza de Ceilán… Nos impregna la húmeda nostalgia y necesitamos el faro para reorientar el rumbo hacia el siguiente puerto… para volver a alimentarnos de ilusión, de esperanza, de promesas y de fantasías… aunque sean mentira… para creer y no caer en la destrucción de las fuerzas… para no pararnos y destruirnos en la inmovilidad de la atrofia…

La Dama de Ceilán es una bella novela de Ana Alcolea, sobre las ilusiones y los miedos… sobre la juventud que se lanza al mar de lo desconocido y la otra juventud que se protege en una playa con faro, sobre tierra firme y amarres sólidos a lo fuerte y consistente… Es un pequeño trozo de vida que se puede guardar en la estantería sin afrontar las borrascas de la mar abierta…

Al final, cuando terminamos el ameno discurrir de nuestra historia, nos damos cuenta, como siempre, de que no sabemos nada… el final de una historia es el principio de otras muchas… que podrían haber sido a su vez, el origen de esta historia… o de otras…

…”-He soñado muchas veces con ella. No la he borrado de mis pensamientos. Fue, y así será hasta el final, mi gran historia de amor. En todo este tiempo la he imaginado como me ha dado la real gana: en este faro, en el barco con su piel dorada y salada junto a la mía. He besado el recuerdo de sus besos miles de veces. Las olas me han traído su voz y el viento ha transportado sus palabras hasta mis oídos. No me obligues a querer saber la realidad. La realidad es una boca oscura e insaciable que devora y tritura los recuerdos. La verdad es otra cosa”. 



Escrito por: Javier Morera

viernes, 2 de octubre de 2015

EL SECRETO DE LOS LIBROS



Y esta semana, al fin, el esperado libro de Ana Alcolea, “El Secreto del Galeón”… Han pasado muchos meses desde que un día de junio, del anterior año, tuvimos la suerte de compartir con Ana un agradable encuentro en una sala del museo de Zaragoza, donde se presentó este libro… Ya lo teníamos, pero en aquel marco y con las amables palabras de Ana, aun nos gustó mas su lectura y sus intrigantes secretos… nos lo firmó, nos lo dedicó… y así empieza esta historia…

“Marina miraba las estrellas cada noche. Le gustaba su brillo intermitente. No sabía que algunos de aquellos puntos de luz habían dejado de existir hacía millones de años….”

Y así leímos el “Secreto del Galeón”… y lo propusimos para el calendario de este año, y se aprobó… y lo colocamos para lectura de verano y dentro de un ciclo que relaciona obras que tienen que ver con el mar… y ahora nos toca, disfrutar de su recuerdo y tertulia pero con la gratísima presencia de Ana… su autora.

“-El tiempo es una de las cosas que más huelen. Los años dejan su patina no solo en el color sino también en el olor- continuó la arqueóloga….”

Tal vez el rasgo que más me ha gustado a mí, de este interesante libro, es esa continua relación entre los tiempos… el presente con el pasado, el pasado como madre y origen del presente… la continuidad y la comunicación de mundos separados por el transcurso del tiempo… unidos por ser causa y consecuencia… antecedente y consecuente… abuelos, bisabuelos, padres y nietos… los genes que se mantienen e incluso se permiten copiarse de forma casi idéntica… los objetos que perpetúan y nos enlazan con momentos y personas de épocas ya pasadas, lejanas, remotas… pero que siguen dando relación, conexión, sentido y  camino a quienes, cómos y porqués…
Me gusta ver en estos textos de Ana Alcolea, como las familias se tienen que encontrar en sus crisis y sus baches, con afrontar el ayer, el pasado que ya no se quiere recordar…. Y el presente que no es sino una resultante de esos pasados, de esas dinámicas familiares y personales…
Me gusta como la nueva generación de jóvenes, que suelen ser los protagonistas de los libros de Ana, se enredan en descubrir su pasado, que lo son sus padres, los abuelos, los bisabuelos…
El marino de hoy es hijo de una esclava de ayer, forzada… los ojos azules son herencia de un amo violador que arranca al hijo de su madre… como la bailarina es hija de un coreógrafo… como la esclava es hija de esclavos… y todo sigue… y permanece, y se mantiene aun con la apariencia de cambio…
Me gusta como las conversaciones y las acciones ocurren mas entre mujeres… ellas se cuentan, ellas se ayudan… ellas se educan… los varones están muy ocupados con el manejo del barco… que se hunde… con descubrir tesoros arqueológicos, aunque se hunda la familia y el hijo…
Y me gusta mucho este ambiente de misterio, de intriga, de sospecha que te hace pensar, que te anima a leer, que te inquieta en algún momento con magias y brujerías… ese clima de secreto… donde puede haber más que la fría realidad y el mundo incomprensible puede llegar a ser posible, cercano, certero, terriblemente peligroso pero también entrañablemente interesante…
Y es que los románticos amamos ese mundo donde no siempre dos y dos son cuatro…
Así que gracias Ana por escribirnos este libro. Gracias por ser tan amable con nosotros y venir a nuestro Rincón para compartir ese secreto tuyo que nos desvelas en tus obras y que son una generosa marea de ideas y momentos bellos que pasamos en tus libros… y en tu compañía.


“Y se zambulliría en las melodías para acompañar a las sirenas que nadan en el fondo del mar.”



Escrito por Javier Morera