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sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Las personas que leemos somos peligrosas?


Continuamos con nuestro exigente calendario de lecturas… esta semana le dedicamos una sesión al libro “Las Mujeres que leen son peligrosas” de Stefan Bollmann, con él recorremos un poco de historia, otro poco de las opiniones del autor respecto a la lectura y a las mujeres y un mucho de preciosas obras de arte que retratan a mujeres de todas las edades y épocas con el nexo de unión de la lectura… ya sea de novelas, textos bíblicos o cartas de amor…

Este libro, NO es un recorrido de las mujeres que leen, o que escriben, o que son intelectuales… pero SI es un recorrido por diferentes cuadros de PINTORES… por preciosas obras de arte, de SÍMBOLOS… y nos hace plantearnos, una vez más, la importancia de la lectura… del contenido de los libros… de lo que buscamos en ellos… una historia de amor, una oración, aventuras, entretenimiento… o la búsqueda del conocimiento, la sabiduría… y como no, de la felicidad… tema tan interesante y necesario para las personas y que tratamos anteriormente aquí con el libro de Seligman.

Cada libro que leemos, deja una huella en nuestra alma… cada libro nos guía en nuestra búsqueda… en nuestro camino… nos acerca hacía nuestra meta o por el contrario lo dejamos sin terminar, pues es contrario a nuestros pensamientos… como esa persona que por algún detalle deja de sernos cercana…



Cada libro que leemos, como cada persona que conocemos o cada película que vemos… nos influyen en nuestra persona… en nuestra vida… por eso es bueno elegir… seleccionar…

Pero a mí me dan más miedo las personas que no leen… o que no escriben…

Recordar que los libros son un bien que alimenta el alma… el conocimiento… la sabiduría… la trascendencia…

No sólo leer, sino también pensar y reflexionar… sobre lo leído…



A lo largo de la historia, el ser mujer, implicaba no tener acceso a la educación… (leer, escribir…) y por consiguiente tenían más difícil ser “libres”, autónomas... Pero hay mujeres que se han logrado escapar de esas normas… han sido valientes, curiosas, románticas… han ido a contracorriente… como piratas… han logrado ser ELLAS MISMAS… TENER UN SENTIDO EN LA VIDA… SER FELICES… CONOCER… FILOSOFAR… ¡¡BRAVO POR TODAS ELLAS!!



Escrito por: Eva  Morera

sábado, 3 de septiembre de 2016

LEEME, YA QUE NO ME ESCUCHAS


Mi querida Soledad:


Te escribo esta carta, triste, corta, sin esperanza ni consuelo, para que me entiendas, para que me creas, para que leyéndome, me escuches, ya que cuando te hablo no me atiendes, me ignoras…
Es triste perderte, es triste decirte adiós, y aun es más triste que sea el motivo que nos unió y por el que los dos estamos tan interesados que al fin, lo común y lo nuestro haya destruido el “nosotros” y el vínculo que nos había acercado y unido.

Nos conocimos por los libros, tu lectora empedernida y yo admirador y devorador de prosa y poesía… nos acercamos en nuestras conversaciones y nuestras coincidencias en conferencias, presentaciones, clubes de lectura y ferias de libreros… nos encontraron casi encuadernados en una novela romántica, casi perfecta, casi de final de cuento… casi…

Leímos, compartimos, nos prestamos, nos regalamos, pasamos maravillosas horas y tardes y veladas y noches… citando, comentando, discutiendo y admirando paginas que eran poemas o libros que eran mundos de ensueño y fantasía…

Hubo un tiempo precioso, en que dejamos de leer para leernos nosotros; dejamos de pasar páginas para acariciar nuestros corazones con las miradas de tantas ilusiones y de tantas historias bonitas…

Hubo un tiempo en que yo creí que todo se había confabulado para vivir nuestra vida juntos, en una biblioteca de mil y una historias de gozo y cariño…

Pero han pasado los años y veo cada vez mas claro el desenlace de esta novela nuestra: se me anuncia mi papel en la obra de tu vida y creo que solo me dejas cerrar capitulo y poner punto y aparte… punto final.

¡Han podido los libros! Yo se que soy poco, yo se que nada puedo frente a esos torrentes continuos de fantasía, belleza y amor que son los libros…

Me han desbancado, una y otra vez, de una y otra manera, por un camino y por el otro…

Te veo cada día, cada vez, cada año que pasa más cercana a los libros y al libro, al leer y a la lectura…. Tanto como te veo cada vez mas aburrida en mi mundo, conmigo…

No puedo competir con el libro; cuando parece que igualo o supero a uno, viene otro, aparece el siguiente y te enamoras de ese o de aquel… ¡no puedo aguantarlo ni quiero!

Soy poca cosa, pero necesitaba un trocito de tu corazón, de tu mirada, de tu vida, para alojarme eternamente en ella, para vivir la mía entre tus renglones…

Te dejo esta carta. Seguro que la lees.
Ahora comprendo ese titulo de un libro que leías hace un tiempo: “LAS MUJERES QUE LEEN SON PELIGROSAS”…

Puede ser que sin los libros te hubieras enamorado mas y solo de mi… lo malo es que si no fuera por los libros que lees y has leído… no nos hubiéramos conocido… y aun que así fuera… yo no me hubiera enamorado de ti como me ha ocurrido…

Adiós Soledad, en cierto modo, me quedo contigo, solo y con los libros. 




Escrito por: Javier Morera