Mostrando entradas con la etiqueta existencialista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta existencialista. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de julio de 2020

GRANDES PADRES DE LA LITERATURA


Ya estamos en Julio, séptimo mes de nuestro calendario y puro verano en nuestro hemisferio norte. Seguimos con nuestros problemas para reunirnos por esos posibles contagios de malos virus que nos separan…

Pero seguimos leyendo y recordando a nuestros grandes escritores… los que nos han dado tantos buenos momentos en tantos libros y relatos.

El pasado día 2 celebramos los 143 años del nacimiento de ese Nóbel de la literatura alemán y suizo que fue Hermann Hesse. Ya hemos leído y debatido algunos de las principales obras de este autor existencialista y filósofo… pero aun nos quedan muchas páginas para entenderle más y aprender su visión diferente y difícil de la vida que le rodeó…

Una de las obras que ayudan a interpretar sus otros escritos es “EN EL BALNEARIO”, escrita en 1925 y considerada una crónica de su entorno dónde tanto se proyecta, que consideramos autobiográfica, si no en la forma si en el fondo... Hesse estuvo en Badem tomando las aguas y nos cuenta lo que ve… lo que siente, lo que opina… y se proyecta en sus observaciones… os pongo una cita de aperitivo para incitar a su lectura… sosegada… lenta y reflexionada… En estos tiempos de prisas y competición hasta en las vacaciones.

“… me alegra ver a la gente satisfecha, ya que las personas satisfechas hacen la vida mas agradable… pero ¿están realmente satisfechas? ¿Les compensa todo este mármol, la música, la nata? ¿Acaso no leen en los periódicos, mientras criados con librea les sirven platos llenos de exquisitos pasteles, reportajes sobre el hambre, sobre revoluciones, ejecuciones, tiroteos? ¿Acaso no hay tras las enormes cristaleras de estos elegantes cafés un mundo lleno de pobreza y desesperación, de locura y suicidio, de miedo y dolor? Si, ya lo sé, todo esto ha de existir, todo encaja dentro de un orden y Dios lo quiere así.”



Y al día siguiente, el 3 de julio… de 1883, hace ahora 137 años… o seis años y un día después del nacimiento de Hesse, en Praga aparece otro curioso escritor, pensador, poeta… también existencialista y también muy influyente en nuestra manera de pensar y ser en la Europa actual… Franz Kafka… también de obra corta… pero intensa… reveladora de sus problemas y de nuestros problemas… ¿Quién no se ha parado a pensar entre las paginas de sus tramas?...

Pues una de sus mas desveladoras narrativas, que también es autobiografica y publicada de forma póstuma, es ese pequeño librito: “CARTA AL PADRE”…

Para que te interese, te pongo el empezar…

Querido padre:
Una vez, hace poco, me preguntaste por qué decía que te temía. Como de costumbre, no supe que contestarte, en parte precisamente por el miedo que me das, y en parte porque son demasiados los detalles que fundamentan ese miedo, muchos más de los que podría coordinar a medias, mientras hablo.”

Y un poco mas adelante ya se explica…

Yo hubiera sido feliz teniéndote como amigo, como jefe, como tío, como abuelo y hasta (aunque en esto ya titubeo un poco) como suegro. Pero como padre has sido demasiado fuerte para mí, más aún porque mis hermanos murieron muy pequeños, y mis hermanas nacieron mucho mas tarde, por lo que fue necesario que soportara yo solo el primer choque, aunque era muy débil para eso.”

Esta carta la escribió en noviembre de 1919. Su padre nunca la leyó… pero los psicoanalistas y los psicólogos siempre la estudiamos con el interés de una confesión didáctica a la vez de una demanda en regla de la libertad que nunca consiguió obtener.

Y hoy es día 4… le dejamos a los americanos celebrar su fiesta…

Y el próximo día 10 de este mes, en el año 1871…en Paris, nace Marcel Proust… otro gran escritor y formador de la narrativa social de todo el siglo XX y nosotros, sus nietos que ahora luchamos contra las epidemias invisibles con medios informáticos impensables para aquellos generadores de relatos que aun nos marcan… seguimos encontrando en esos pesados tomos de introspección y auto-análisis un verdadero manual de estudio humano y psicológico.

En el primer tomo (POR EL CAMINO DE SWANN) de su extensa obra: EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO”, en la primera parte (Combray) nos dice unas frases que son ahora claro conocimiento de “Dinámica de Grupos”…

“No podía saber, al menos por si mismo, que lo era, porque no nos es dado conocer mas que las pasiones ajenas, y lo que llegamos a conocer de las nuestras lo sabemos por los demás. Nuestras pasiones no accionan sobre nosotros mas que en segundo lugar, por medio de la imaginación, que coloca en lugar de los móviles, primeros móviles de relevo que son mas decentes.”

Esta obra escrita en 1913 es la mas antigua de las que he comentado de estos tres grandes autores… Los tres fueron coetáneos en esa Europa tan creativa que pasaba momentos difíciles… guerras… crisis… cambios singulares que nos marcaron la Historia… A través de sus libros podemos viajar hacia atrás y comprender mejor a nuestro regreso, mucho de lo que somos… o de lo que nunca llegaremos a ser.




Escrito por: Javier Morera

sábado, 20 de julio de 2019

MADRE, PADRE, MADRE… Y LA MUERTE


Esta semana tratamos el famoso relato de Albert Camus llamado “El Extranjero”. Una vez mas salieron los temas del ambiente filosófico de este autor galardonado por el Nobel en 1957 y esas polémicas que siempre suscitan sus personajes existencialistas, así como el enfrentamiento con leyes y creencias altamente idealistas, cuyo momento de crisis da resultados tan absurdos como nefastos…

De vez en cuando hay que releer este texto breve dividido en dos partes y que nos lleva a muchos pensamientos y alguna discusión de grupo…
Recordarás que la primera parte, cuando empieza el libro, nos da la noticia de la muerte de su madre… casi sin detalles y fuera de pasiones o tragedias tan acostumbradas en estos temas…

“Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer. El asilo de ancianos está en Marengo, a ochenta kilómetros de Argel. Tomaré el autobús a las dos y llegaré por la tarde. De esa manera podré velarla, y regresaré mañana por la noche. Pedí dos días de licencia a mi patrón y no pudo negármelos ante una excusa semejante. Pero no parecía satisfecho. Llegué a decirle: «No es culpa mía.» No me respondió. Pensé entonces que no debía haberle dicho esto. Al fin y al cabo, no tenía por qué excusarme. Más bien le correspondía a él presentarme las condolencias. Pero lo hará sin duda pasado mañana, cuando me vea de luto. Por ahora, es un poco como si mamá no estuviera muerta. Después del entierro, por el contrario, será un asunto archivado y todo habrá adquirido aspecto más oficial.”

Luego nos explica uno de los pocos detalles que tiene el protagonista de su padre, contado y recontado por la madre y que consiste en el desagradable episodio que sufrió ese padre al contemplar una ejecución en público… y que parece es un recuerdo real del verdadero autor con su verdadero padre…
Y para terminar vuelve y concluye con su madre y sus reflexiones sobre ella…
Léete el libro entero, despacio, piensa en lo que te quiere decir, más que en lo que te dice… Y aprenderás mucho… de cómo somos y como nos tratamos…

…. /….. “Por primera vez desde hacía mucho tiempo pensé en mamá. Me pareció que comprendía por qué, al final de su vida, había tenido un «novio», por qué había jugado a comenzar otra vez. Allá, allá también, en torno de ese asilo en el que las vidas se extinguían, la noche era como una tregua melancólica. Tan cerca de la muerte, mamá debía de sentirse allí liberada y pronta para revivir todo. Nadie, nadie tenía derecho de llorar por ella. Y yo también me sentía pronto a revivir todo. Como si esta tremenda cólera me hubiese purgado del mal, vaciado de esperanza, delante de esta noche cargada de presagios y de estrellas, me abría por primera vez a la tierna indiferencia del mundo. Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraternal, en fin, comprendía que había sido feliz y que lo era todavía. Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio”. 


Escrito por: Javier Morera