viernes, 23 de octubre de 2020

FELIZ DÍA DE LAS BIBLIOTECAS: “SIEMPRE A TU LADO”

 

Como ya sabéis, hoy 24 de octubre es el Día de las bibliotecas… una fecha importante para recordar y celebrar. Este año el lema que le acompaña es “Bibliotecas siempre a tu lado”… y es que en los momentos de crisis, es cuando más falta nos hacen los libros, porque muchos de los libros que leemos son resultados de crisis personales, o situaciones de crisis históricas, o ficticias, o han sido causas de crisis… pero es cierto que en los momentos de crisis es más fácil evadirse con mundanas distracciones, que adentrarse en los textos que llenan las estanterías de las bibliotecas, esperando a que llegues, te acerques y te atrevas a escoger uno de esos libros, para conectar tus pensamientos, ideas, inteligencia, alma… con la de esa persona que lo creó, que lo decidió escribir, sin pensar en que algún día tu llegarías a interesarte en su libro…

Como dice Marcel PrevostEl libro que no se lee es una lámpara apagada” tan sólo nos iluminan cuándo les dedicamos nuestro tiempo, nuestro interés… siempre están ahí, quietos, silenciosos, esperando a que tu quieras encender esa luz… ¿A qué esperas?...

Estos días he estado releyendo el “Elogio del libro”, “Leer para vivir” ambas obras de José Antonio Perez-Rioja, también “Una habitación propia” de mi admirada Virginia y “El infinito en un junco” de mi amiga Irene Vallejo… y que mejores textos para comentarlos en este post dedicado a la celebración del 24 de octubre, día de las bibliotecas y por ende del libro y de las bibliotecarias y bibliotecarios que tanto bien hacen a la sociedad.

A continuación os regalo unos fragmentos muy sabios de los dos primeros libros citados:

“Los libros no son simples objetos, guardan un poco de las almas de cada persona que los escribe, que los crea… por lo que son objetos con una esencia que los hace especiales… son un poco materiales y un mucho espirituales… y cuándo nos atrevemos a adentrarnos en esa lectura, las palabras nos van guiando hasta la profundidad de un ser”

Descartes: “La lectura de todo buen libro es como una conversación con los hombres más esclarecidos de siglos pasados; una conversación selecta en la cual nos descubren sus mejores pensamientos.”

Los libros son la memoria escrita de la humanidad. Leer es conversar con los espíritus más selectos de todos los países y de todos los tiempos

Charles Baudelaire “Hay gentes que no pueden divertirse más que en rebaño. El verdadero héroe (la persona lectora por ejemplo) se divierte sólo”

¡Me voy a celebrar el día de las bibliotecas! ¿Qué cómo? Muy fácil, seguiré leyendo en mi rincón tranquilo, con una taza de chocolate caliente y acompañada tan sólo de mis libros… algunos de la biblioteca, otros míos… pero todos son grandes amigas y amigos que esperan a que tenga tiempo… a que me sumerja en sus páginas… a que nuestras almas se fundan y emerja el conocimiento…

André Maurois: "La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro habla y el alma contesta."


 

Escrito por: Eva Morera

 

lunes, 12 de octubre de 2020

LEER, LEER, LEER

 


¿Qué ocurre cuando te recoges en un rincón, protegiéndote del frío y de la gente bulliciosa, amparado por una luz que te ilumina, contorsionado por la naturaleza y sosteniendo un libro entre tus manos?... Un misterio indescifrable se vuelve a reproducir, como tantas veces, sin duda, ya te ha ocurrido… La magia de la lectura se apodera de tu presente… el tiempo desaparece, el pasado es la narración que estas descifrando, el futuro es ese incierto camino de papel y tinta que un dios humano te ha creado… La vida es el libro… tu cerebro esta persiguiendo al de un autor… tus ojos ven lo que él puso… tu mente es su conversador… tu inteligencia digiere el alimento cognitivo de unas ideas y unos hechos que solo se crean entre dos mundos inmateriales…

Todo esta en otra parte… tu estas en un paréntesis posible pero no real… todo es un vínculo, una conexión, una función entre inteligencias…

Leer, leer, leer… mucho mas que una mecánica, que una habilidad…

Un escritor y famoso lector mundial… Alberto Manguel que tiene una biblioteca personal de más de 40.000 libros… empezaba así un artículo sobre su gran afición:

“Mi biblioteca es una suerte de autobiografía. En la proliferación de anaqueles hay un libro para cada instante de mi vida, para cada amistad, para cada desilusión, para cada cambio. Jalonan mis años como esas piedras blancas que marcan la ruta de un peregrino. Una anotación en el margen, una mancha de café, un olvidado boleto de tranvía sirven para señalar antiguos aniversarios.”

Es cierto que a los que somos enamorados de los libros y de leer, los autores y los títulos nos sugieren épocas, situaciones de nuestra vida, etapas y personas, ilusiones y tristezas que hemos pasado o que nos han embargado durante periodos de nuestra vida…

Libros que nos han llevado a estados…

Personas que nos han llevado a Libros…

Libros que hemos releído para presentar y elogiar a otras personas…

Momentos que se han unido a tipos o a facetas de nuestras vidas…

Puede que a muchas personas le ocurra esto con canciones… o con poesías… o con películas… o con modas de vestir o de condicionar nuestras formas de peluquerías y complementos…

A algunos, a los que somos de libros, se nos han agarrado las etapas de nuestra vida a los libros… con ellos hemos caído en aprendizajes y emociones… con ellos intentamos salir de pozos y desastres… Aunque como dice este escritor en sus escritos…

La lectura no consuela. En cambio puede, misteriosamente, servir de espejo”

 

 Escrito por: Javier Morera

martes, 6 de octubre de 2020

LIBROS, LIBROS, LIBROS

 


Siempre estamos con el libro, en los libros… mi cuarto, la biblioteca, mi paraíso la librería… mi afición… el libro, los libros… leer… vivir en libros y leer la vida entre libros que nos llevan…

Todas las edades tienen sus libros… Todas las estaciones traen sus libros… todos los tipos y las personas están en los libros… salen de libros… se meten en libros…

Un autor mexicano ya desaparecido, Sergio Pitol, nos definió en un punto de su discurso de inauguración del Instituto Cervantes en Bulgaría, en breves palabras, muchas y bellas cosas del libro… Todas y todos lo conoceréis… pero os lo pongo para volver a disfrutar este artesano del castellano y maestro de los conceptos…

“La palabra libro está muy cercana a la palabra libre; solo la letra final las distancia: la o de libro y la e de libre. No sé si ambos vocablos vienen del latín liber («libro»), pero lo cierto es que se complementan perfectamente; el libro es uno de los instrumentos creados por el hombre para hacernos libres.

Libres de la ignorancia y de la ignominia, libres también de los demonios, de los tiranos, de fiebres milenaristas y turbios legionarios, del oprobio, de la trivialidad, de la pequeñez. El libro afirma la libertad, muestras opciones y caminos distintos, establece la individualidad y al mismo tiempo fortalece a la sociedad y exalta la imaginación.

Ha habido libros malditos en toda la historia, libros que encarcelan la inteligencia, la congelan, y manchan a la humanidad, pero ellos quedan vencidos por otros, generosos y celebratorios a la vida, como el Quijote, Guerra y paz, las novelas de Galdós, todo Dickens, todo Chéjov, todo Shakespeare, La montaña mágica, el Ulises, los poemas de Whitman y los de Rubén Darío, Leopardi, López Velarde, Rilke, Pablo Neruda, Octavio Paz, Antonio Machado, Luis Cernuda, Gil de Biedma y tantísimos más que derrotan a los otros.

Si el hombre no hubiese creado la escritura no habríamos salido de las cavernas. A través del libro conocemos todo lo que está en nuestro pasado. Es la fotografía y también la radiografía de los usos y costumbres de todas las distintas civilizaciones y sus movimientos. Por los libros hemos conocido el pensamiento chino, griego, árabe, el de todos los siglos y todas las naciones. En fin, el libro es para nosotros un camino de salvación. Una sociedad que no lee es una sociedad sorda, ciega y muda.”

Como recordareis a este premio “Príncipe de Asturias 2005”, como él nos dice… gracias a los libros y la escritura… seguimos disfrutando y aprendiendo de tantos genios que nos dejaron sus ideas, sus pensamientos, sus libros… libros… libros…

 


Escrito por: Javier  Morera

lunes, 28 de septiembre de 2020

NAVEGAR POR LA CRISIS

Cuando nos enfrentamos a una crisis, puede ocurrir que la superemos, aprendiendo, adaptándonos, creciendo sobre y en las dificultades del momento critico… o que no la consigamos vencer… y nuestro crecimiento se termina… involucionamos… descendemos… comenzamos a morir.

Llevamos meses en crisis… de salud, de economía, de empleo, sociales y familiares… Poco a poco se extiende por la geografía y por el tiempo… por las personas y por las diferentes actividades de cada uno de nosotros…

Algunos la van superando… triunfan.

Algunos la sufren… se estresan.

Algunos ya la han perdido… murieron.

Para estudiar las crisis, es mejor no vivirlas… es mejor que te las cuenten, que las puedas observar desde la seguridad intelectual de distancias físicas o temporales… Es muy fácil estudiar a los elefantes en crisis si no eres elefante…

Hay libros de crisis que las tratan, desde la Sociología y desde la Psicología… desde la Historia y desde la Economía… desde la Religión y desde la Filosofía…

Hay libros que se escriben estando en una crisis, para olvidarse de ella… para entendernos mejor…

El Romanticismo trata crisis personales…

Las revoluciones y las guerras se encargan de crisis sociales, políticas…

Es difícil tratarse a si mismo cuando se padece una crisis…

Las crisis no tienen una receta… y menos una generalización en sus aplicaciones…

En las crisis volvemos a sentirnos como niños zarandeados por las circunstancias que no sabemos ni podemos controlar… nuevas, desconocidas, imprevistas…

Os propongo unas líneas de Robert Fulghum, en su libro tan conocido de “Las Cosas Importantes las Aprendí en el Parvulario”

"Creo que la imaginación es más fuerte que la sabiduría.

El mito es más potente que la historia.

Que los sueños son más poderosos que los hechos.

Que la esperanza siempre triunfa sobre la experiencia.

Que la risa es el único remedio para el dolor.

Y creo que el amor es más fuerte que la muerte."

Os deseo buenas lecturas y poder ir creciendo en la crisis.

 



 Escrito por: Javier Morera

lunes, 21 de septiembre de 2020

MELANCOLIA ES OTOÑO

 

 

Ya estamos en otoño. Puntualmente nos ha tomado el relevo a esa estación de luz y calor que fue el verano. Los cielos se nublan y las lluvias nos saludan con su alegría vivificante.

Todas las estaciones son bellas y cada una tiene su color y su encanto… el otoño es propicio para retirarse a lugares recogidos y descansar, meditar, leer y pensar… El otoño nos pone más románticos a los románticos y nos invade la nostalgia, los recuerdos, la melancolía que es nuestro síntoma más identificativo…

Las “Hojas Amarillas” de Bécquer… que nos hablan por todos los rincones donde hubo árboles verdes hace unos días…

Machado en su tercera estrofa de “Otoño”, nos dice lacónicamente…

En el lagar, rojo vivo;

Agua en la pera madura,

Oro en los chopos del río.

Ramón de Campoamor, en su poema de las “Estaciones”, nos resume la vida con su fácil y ágil pluma…

Joven, pensé, pero pensaba en vano;

ya viejo, no sé amar lo que amar quiero.

Trae rosas abril, fruto el verano,

hojas secas octubre, escarcha enero.

Tal es la fuerza del destino humano;

lo que ha de ser después, nunca es primero,

espera la niñez, el joven quiere,

piensa el adulto, y la vejez se muere.

No podría entenderse el verano de frutos sin la primavera de flores y amores… Tampoco sería posible concebir el invierno desolado y yermo sin una preparación mística y concentradora como es el otoño…

Los románticos  vivimos este periodo como escenario de nuestro corto y difícil paso por una vida y por una cultura que nos es demasiado material y demasiado rápida… demasiado competitiva y demasiado del triunfo y del éxito…

Leyendo a Chateaubriand, en su obra casi autobiográfica que titula “Rene”, nos encontramos con su cita con recuerdos y lugares… en otoño… no podía ser de otra manera…

“Todos los años, a la entrada del otoño, iba a la casa de mi padre, situada en medio de un bosque y a la inmediación de un lago, en una apartada provincia”.

Ha llegado el otoño… es momento de recogerse, meditar, leer… y citarse con la mística figura de nuestro pasado, que nos recuerda nuestras cuentas pendientes.

Os invito a recordar el post de aquél poema entre generaciones del lejano 2014: EL PUENTE ENTRE LAS GENERACIONES

 ¡Hay que recoger la leña de los afectos para calentar ese invierno que nos amenaza!

¡Feliz otoño… entre libros!

 

Escrito por: Javier Morera

sábado, 12 de septiembre de 2020

RECORDAR PARA APRENDER


El 14 de septiembre de 1920, en un lugar de Uruguay, nació un escritor que hoy queremos recordar… Mario Benedetti

El lunes próximo se cumplen 100 redondos años de su nacimiento… y es bueno recordar y celebrar que nació y que se dedicó mucho a escribir y dejarnos en sus obras un talante y unas enseñanzas que además eran lindas y correctas.

Desde finales del siglo XX han sido conocidas, populares y muy entrañables sus citas, sus relatos cortos, sus pensamientos… Muchos se han impreso y enmarcado en tarjetas, frentes y corazones… Benedetti se citaba en la Universidad y en los teatros, en las cartas de enamorados y en las celebraciones… en libros y en nuestras consejas y reflexiones… Siempre que tratas un problema humano te salta a tu conciencia un bonito y apropiado mensaje de este genio de los aforismos y de las relaciones humanas…

Sin ser filosofo, es reflexivo y constructor de pensamiento… sin ser político, maneja las dinámicas sociales… sin ser juez ni clérigo, perdona y entiende los errores, las caricias, los deseos y las pasiones…

Hay que recordar a este maestro y que mejor que citar casi en su centenario una obra corta y concreta donde con maestría nos dice que hay que aprender, hay que recordar, hay que guardar la información del error cometido precisamente para no volver a reproducirlo…

Os invito a releer esa pieza que se titula: Miss Amnesia… de la cual os pongo una cita… Para aprender con esta lección tan “típica” como caemos fácilmente en el olvido, para evitar la ansiedad de la culpa… y con ese Mecanismo de Defensa del Yo, superar la crisis y volver a caer en nuestros mismos defectos una y otra vez…

Así nos ocurre con los trabajos, con las deudas, con los negocios, con los juegos, con los propósitos, con los vicios… y muy especialmente con los “amores” o sus sucedáneos que nos conquistan cada viernes para darnos dolor de cabeza cada lunes…

La muchacha abrió los ojos y se sintió apabullada por su propio desconcierto. No recordaba nada. Ni su nombre, ni su edad, ni sus señas. Vio que su falda era marrón y que la blusa era crema. No tenía cartera. Su reloj pulsera marcaba las cuatro y cuarto. Sintió que su lengua estaba pastosa y que las sienes le palpitaban. Miró sus manos y vio que las uñas tenían un esmalte transparente. Estaba sentada en el banco de una plaza con árboles, una plaza que en el centro tenía una fuente vieja, con angelitos, y algo así como tres platos paralelos. Le pareció horrible. Desde su banco veía comercios…

Te recordamos Benedetti…

 


Escrito por: Javier Morera