domingo, 30 de junio de 2019

¡SEGUIMOS…!


El camino ha sido recorrido.
Desde Enero, con aquel bebe llamado 2019, recién nacido, hemos ido recorriendo la infancia y la adolescencia… la juventud hasta llegar a esa puerta que es el final del primer semestre, Junio, la cosecha, medio año… sol, calor y vacaciones… muchas sesiones, muchos libros y películas… temas y comentarios… aciertos y pérdidas… cumplidos y pospuestos…
¡Hemos llegado!

Si repasamos nuestras actas y las enfrentamos con las ilusiones de Calendario, comprobamos que hay más esperanzas que logros, es más fácil proponer que cumplir. Queremos llegar a mas de lo que podemos conseguir… de 24 sesiones previstas, se han realizado 20. Por una razón u otra, cuatro quedan esperando su oportunidad.

Hemos pospuesto un libro y tres sesiones de relatos cortos o de cuentos… procuraremos hacerlos venir a esta agenda abigarrada de sesiones, lecturas, jornadas, conferencias, cursos, trabajos y hasta la semana de excavación arqueológica que recientemente nos ha separado de nuestras queridas tertulias…

También hemos publicado veintinueve artículos de este blog… y 12 Leertes interesantes… y excursiones y muchas mas actividades…
Si miramos hacia el horizonte, muchas páginas llenas de tinta, muchas películas, muchas historias, cuentos, tragedias… nos esperan.

Pero siempre con la reflexión de ¿Qué queremos?... ¿para que buscamos ese tema o esa historia?
Seguimos y seguiremos el camino… teniendo claro el rumbo… aunque nunca llegaremos a la meta.


  

Escrito por: Javier Morera

sábado, 22 de junio de 2019

AMOR AL REBAÑO


Se supone que la reproducción sexual, al mezclarse dos dotaciones distintas de genes y recombinadas de manera única y diferente, da a cada uno de nosotros, la posibilidad de ser un individuo único.
Luego, la educación, que pretende ser adecuada a cada persona en edad y método, al ser recibida desde tu diferencia sensorial e intelectual, te permite ser diferente…

A la vez, mil situaciones vivénciales distintas, experimentadas desde tu subjetividad, integradas en tus desarrollos, interpretadas a partir de tus circunstancias… te construyen en una biografía exclusivamente distinta…

Pero lo cierto resulta, que desde antes de nacer, y en progresivo aumento después, los procesos sociales, incluidos los educativos y culturales… tienden a integrarte en un todo, global y estrictamente planificado que supone “uniformalización” en un sujeto casi idéntico a cualquiera de los otros integrantes de tu cultura, solo distinguiendo en edad y sexo…

Así estamos fabricando el prototipo, el robot, la persona de hoy… Para un empresario, una pieza fácil de intercambiar en sus necesidades de trabajadores, capacidades, horarios… Para un político, un votante sin sentido critico, manipulable y sin memoria… Para un vendedor, un consumista que solo hay que ponerle el anuncio delante para que agote el producto… Para mi, un horror… carne de mercado… deshecho de una civilización equivocada… fracaso de humanistas, filósofos y pensadores que creyeron en un futuro rico y creativo donde cada persona fuera un mundo y la diversidad fuera la norma…

Si vamos a un pueblo de hace unos años… vemos que cada casa es única, distinta… con sus características de adecuación al solar, a la familia, a las posibilidades económicas, al oficio de sus habitantes…
Si observamos nuestras casas en la ciudad… todas son iguales, simétricas, planificadas y copiadas… cientos de casas donde nos perderíamos si no es por nombres, planos, números… todo es igual… absurda y artificialmente igual… como los arbustos y flores de nuestros jardines… como nuestros vehículos… como nuestra ropa… como nuestras tumbas en los cementerios…

Si lees Miedo a la Libertad de Erich Fromm, puede que pienses sobre estas cosas… pero si ves la serie de moda en tu tiempo de vida… no tendrás tiempo para pensar en tu vida… en tu imposible diferencia… Ser o copiar… esa es la cuestión.




Escrito por: Javier Morera

martes, 11 de junio de 2019

EL MIEDO QUE NOS MATA




Esta semana en la que estamos, nos citaremos para comentar un libro escrito por un romántico, pero no de los más típicos de esa literatura de caballeros y hazañas… Trataremos a Edgar Allan Poe en su novela “LAS AVENTURAS DE ARTHUR GORDON PYM, que como todos sabéis es un clásico de este autor de relatos y fantasías… También una obra muy conocida y querida por muchos.

Las aventuras se suceden y los problemas y vicisitudes del protagonista también. Hay sucesos posibles y otros inverosímiles… Te encuentras con lugares reales y otros imaginados… Y especialmente aparecen un buen número de circunstancias penosas y de miedos que hoy tenemos catalogados y que parecen recorrer el tratado de semiología psiquiatrica de una buena asignatura de Facultad Universitaria.

Tanto es así, que no seria recomendable su lectura a personas frágiles emocionalmente, para evitar posibles contagios o simpatías con los síntomas que tanto les afecta a los llamados hipocondríacos.
En el capitulo XXIV, que se titula ¡EVADIDOS!, nos encontramos este párrafo que copio:

“Hasta los cuatro o cinco primeros escalones todo fue bien, pero pensando luego en la inmensa altura que aún tenia que recorrer, en lo frágil de las clavijas y en lo resbaladizo de los agujeros, por mas que traté de mirar fijamente la pared, sentí que no podía sostenerme mas. Sucedió a mis reflexiones la crisis de la imaginación, tan temible en casos de esta naturaleza, la crisis en que llamamos a nosotros las impresiones que deben hacernos caer, figurándonos el dolor de estomago, el vértigo, la resistencia suprema, el sincope y todo el horror de una caída perpendicular y precipitada. Yo veía entonces que estas imágenes se transformaban por si mismas en realidades y que todos los horrores evocados pasaban sobre mi. Temblábanme las rodillas y mis manos soltaban la cuerda: zunbábanme los oídos y me decía: “Este es el frío de la muerte.” Sentí un deseo irresistible de mirar debajo de mí; no quería, no podía condenar mis ojos a no ver más que la pared, y por una emoción extraña, indefinible, de horror y de opresión, mire al abismo.”

Es de suponer, al leer estos fragmentos, que nuestro escritor conoció bien esta situación, ya que es descrita con detalle y la clara conciencia de que le ocurre y le va a ocurrir lo inevitable… O tenía amigos muy sensibles que le contaron estas experiencias…

En esta y otras escenas, terminas “viviendo” el relato sin la necesidad de ruidos y efectos especiales que tanto gustan en estas épocas tan de película escandalosa. 



Escrito por: Javier Morera

sábado, 8 de junio de 2019

VIAJANDO EN DILIGENCIA


Otra semana hemos seguido nuestro viaje por el camino de nuestro calendario de lecturas y temas que tenemos aprobado desde el año anterior.
En esta ocasión, la cita no ha sido parar el viaje, sino seguir el transito en esa película que ha cumplido este año su ochenta aniversario… Esta semana hablamos de “La Diligencia” de John Ford, que se estrenó en el lejano año de 1939.

En España estábamos terminando una guerra, en Europa se planteaba el inicio de otra guerra mundial… y los norteamericanos seguían construyendo su “memoria histórica” de la conquista y pacificación del Lejano Oeste.

Es interesante ver a través de esa cámara del famoso director de cine, como la influencia de unos personajes y otros, como las situaciones de todos ellos, se ven alteradas por la presencia de los otros y de las inferencias del destino o de la casualidad…

Los nueve personajes interactúan e interfieren en la suerte de los demás… Y los indios escapados de la reserva y la caballería… y los grandes paisajes nos crean el marco para el cuadro de la “construcción” de ese importante país que resultará ser Estados Unidos de América.

Han pasado ochenta años de su producción… y es considerada una gran película y de las mas famosas del genero Western… Habían pasado menos años entonces, desde los tiempos de los hechos que narra, cuando se filmó, que ahora, desde que se estrenó… La Historia es así de curiosa… hoy se recuerda mas la película que los acontecimientos que nos narra, en cuanto a Jerónimo o los tiempos de vaqueros y diligencias…

Dentro de otros ochenta años supongo que se recordará más la película Rocketman que la verdadera historia de un niño que tocaba el piano llamado Elton John.




Escrito por: Javier Morera

martes, 4 de junio de 2019

EDAD DECISIVA


Leer tiene muchas ventajas. Si lees un libro, una historia, siempre estas centrando y contextualizando unos personajes, los intentas entender y hasta exculpar en sus conductas mas extrañas e incomprensibles… aplicas la psicología que sabes y la sociología que conoces… Luego te centras en los momentos históricos donde se desarrolla la acción, donde viven y sufren los protagonistas… Y así actualizas la Historia, la Geografía, hasta la Antropología cultural de esas fibras sociales que traman sus vidas y sus intrigas…

Si lees esta cita del capitulo III de la Primera parte de la obra “Edad Prohibida” de Torcuato Luca de Tena, enseguida te animas a entender donde están y como eran aquellos tiempos… y aplicas… y explicas… y entiendes… y te gusta…

“Anastasio había renunciado desde pequeño a buscar el porqué de muchos secretos. Sabía que había cosas inexplicables sobre las que no valía la pena meditar ni averiguar la causa. Eran de esta manera y no de otra «porque sí». ¿Por qué habían matado a su padre? ¿Por qué? ¿Por qué había guerra?”....

Mas adelante, en esta larga obra del académico español del siglo XX, nos encontramos con un párrafo muy curioso donde el autor nos esta dando toda una reflexión de cierta corriente filosófica de esos tiempos… ¡Seguro que ya lo sabias! Por eso es bueno leer, ya que nos enteramos y entendemos mas y mejor del mundo… no solo del actual… también de los pasados y lejanos…

“Durante mucho rato, rieron, saltaron, hicieron ejercicios gimnásticos, nadaron, bucearon, hasta que pasada una hora larga, el embromado pidió que cesara la broma y le acercaran la ropa a la orilla, pues estaba claro que para vestirse no iba a atravesar la playa en cueros vivos. Enrique replicó que si no lo hacía era un cobardica, y que al que le acercara la ropa le partía la cara. Como las opiniones se dividieron, y algunos, más sensatos, opinaban que las bromas pesadas debían reservarse para los que no eran amigos, Enrique expuso con toda seriedad y formalidad, como quien desarrolla una teoría desde la cátedra, que cada día debía estar marcado con el signo de algo extraordinario; pues en caso contrario, la vida no merecía la pena de vivirse.

Y le había tocado el turno de víctima a Javier (que así se llamaba el despojado de sus vestiduras), lo cual era una lástima, por la desgraciada circunstancia de ser amigo entrañable de todos. Pero que el hecho fortuito de la amistad no podía en modo alguno influir en variar «la órbita natural de los acontecimientos» y que la broma debía seguir su curso hasta el final. Javier debía, pues, escoger entre irse a su casa atravesando la ciudad tan desnudo como había nacido, o permanecer en el agua hasta la muerte.
—Es el destino, Javier. No puedes eludirlo. Hoy te ha tocado a ti”.

Y lo único mejor que leer un buen libro… es poder compartir con buenos tertulianos, cultos y amigables, las muchas cosas que cada uno sabe y todos aportan… con la agradable sonrisa del placer compartido… e inteligente…
Y recuerda que en esas edades tan complicadas de la adolescencia, lo mejor es leer para poder “vivir” tantas experiencias y aprendizajes que vienen en los libros… Los libros son decisivos en las edades decisivas… y siempre.




Escrito por: Javier Morera

sábado, 25 de mayo de 2019

¡QUE FÁCIL ENAMORARSE, QUE DIFÍCIL AMAR!


¡Que fácil es enamorarse de un idealista!
¡Que difícil es amar a los idealistas!

Esta semana disfrutamos conversando con las emociones y las tramas románticas de uno de los escritores mas famosos de los que menos se leen… Stendhal, en la obra de Vanina Vanini perteneciente a las llamadas “Crónicas Italianas” y que creemos fueron escritas en torno a 1829.

El autor nos sitúa en una Italia sometida y dividida… con células rebeldes que se suicidan en revueltas y emboscadas contra ejércitos dominadores… Nos presenta a un joven “carbonario” que ha entregado su fuerza y su vida a la revolución por su idealizada libertad de la patria… Y se encuentra con la joven ideal, rica, bella y que admira al idealismo del carbonario… El mago Stendhal juega con sus personajes y narra, en breve, la sucesión de pasiones que escalonan unas pocas páginas de un mundo que nos atrapa y seduce… Él idealista y romántico… la ama pero con su consabida entrega a la liberación del país… Ella, romántica y posesiva no puede pensar mas que en salvarlo y guardarlo para ella misma… el nudo se estrecha… la explosión es total… la obra arde ante los ojos atónitos del lector…

¿Por qué no puede comprender Pietro que la libertad puede esperar  y él debe entregarse a Vanina?...

¿Por qué Vanina no puede amar al carbonario como lo ha conocido, ciego y solo atento a los asuntos que cree la liberación de su patria?

¿Como no nos damos cuenta que los ideales solo son ideas y nunca pueden ser realidades?

Lo curioso es que en esos ambientes tan poco propicios para el amor, es donde mas surge…

Lo curioso es que cuando a los idealistas los sentamos y los hacemos realistas, ya no nos enamoran…

Lo curioso es que hace casi 200 años Stendhal ya lo sabia, le gustaba, y nos los ha contado en y con sus relatos… como un buen maestro que lo fue.

Lo curioso es que hoy, en los tiempos de la fría realidad técnica y postmoderna, sigamos leyendo y disfrutando de esas joyas del ideal que son romanticismo y pasión… sin cordura… sin comunicación… sin razón.

¡Que difícil es amar a los idealistas! 




Escrito por: Javier Morera

sábado, 18 de mayo de 2019

LEER CON PASIÓN LAS OBRAS APASIONANTES



Otra vez navegó el Pequod con toda su tripulación por esas aguas siniestras y sin fondo que dan el color azul a este bello planeta…

Esta semana tratamos esa obra del romántico Herman Melville que en castellano llamamos Moby Dick…

Otra vez, cada uno de los lectores habrán vuelto a sonreír ante esa frase tan conocida: “Llamarme Ismael”…

Otra vez, revivieron en nuestra imaginación esos valientes “caballeros y escuderos” como los llama Melville a los oficiales y arponeros de cada lancha de balleneros…

Otra vez paseamos por Nantucked y reconocimos a Queequeq con su ágil y vigoroso cuerpo, con sus creencias primitivas y pasado caníbal…

Otra vez reconocemos la firmeza de Starbuck con su sensatez de hermano mayor…

Otra vez convivimos con Tahstego y Daggo…

Otra vez repasamos los tipos de ballenas, con sus formas externas y sus diferentes hábitos y maneras de vivir y morir a manos de esos cazadores de aceite…

Otra vez quedamos admirados de la obstinada obsesión del capitán Ahab que solo vive para matar a ese cachalote blanco que se escurre entre océanos y arpones…

Otra vez nos ataca la nostalgia romántica en ese final tan trágico… en esa salida sin solución… en ese navegar hacia el fondo…en ese terminar sin fin de los abismos insondables…

Cada vez que leemos… vivimos esa aventura… cada vez que terminamos el libro, caemos en esa añoranza de volver a tener algún capitulo para leer… de intentar encontrar una solución para que algo pueda resolverse…

Al fin, a Melville se le recuperó del olvido… al fin Moby Dick le hizo emerger del sin fondo del anonimato para pasar a ser un escritor recordado… un libro leído y releído… una vida revivida… al menos para los que leemos con pasión las obras apasionantes.



Escrito por: Javier  Morera