miércoles, 15 de abril de 2015

Hemingway y el Ebro


5 de noviembre de 1938. El Ebro discurre triste. Las bombas levantan sus aguas intermitentemente y abren fugaces pozos en la corriente. Su cauce peina largas mechas de color púrpura que son la sangre de tantos valientes. Los soldados cruzan de nuevo el río.
Han aguantado bien, “como valientes ¿acaso se podía hacer más? Su misión era cruzar el río, y lo hicieron, ¡vaya si lo hicieron!, y bajo los aviones de esos mal nacidos fascistas de medio mundo, que no tienen suficiente con matar en sus países. Pero ellos cruzaron el río y resistieron en sus posiciones, “resistir es vencer”, como dice el presidente… ¡qué lejana parece ya la victoria!”

Las fuerzas del Ejército Popular de la República cruzan de nuevo el río; esta vez con el enemigo en los talones. La Batalla del Ebro se ha perdido, pero para alguno, aún no ha llegado el momento de retirarse ni se ha librado la última batalla: Hemingway es uno de ellos… “el hombre puede ser destruido, pero no derrotado” (El viejo y el mar).

Decían los versos de una querida canción de los soldados del Ejército Popular que:
aunque me tiren el puente, y también la pasarela,
me verás cruzar el Ebro en un barquito de vela

y aquella mañana del 5 de noviembre del 38, con el puente destruido y la pasarela bombardeada, el que luego escribiera “¿Por quien doblan las campanas?” lo cruzó en una barquita y sin vela. Si, Ernest Hemingway en persona, con su americana, su boina, y su bigote. ¿Que el qué hacía el famoso escritor americano y futuro premio Nóbel en España y entre las bombas? una pregunta interesante… también podríamos cuestionarnos la causa de su aparición en la batalla italiana de Caporetto durante la I Guerra Mundial, en el Desembarco de Normandía de 1944, o en la liberación de París en agosto de ese mismo año. Pero de eso ya hablaremos el jueves; ahora, la cuestión es que Hemingway es reportero de guerra y, lejos de dar media vuelta, va a cruzar el Ebro, pero a la margen derecha, donde está el frente. Su objetivo es ver la línea de fuego y entrevistar al general Lister –ni más ni menos-.

Un ejército entero a punto de pasar al otro lado, y Hemingway lo cruza en sentido contrario. Americano tenía que ser, y de nombre Hemingway, el mismo que, antes de hacerse al bote, al contemplar junto a sus compañeros la imagen de una casa literalmente partida por los bombardeos -en la que se apreciaba una mesa recién dispuesta para el almuerzo en una de las estancias-, había legado otra de sus características frases para la Historia: “Esto demuestra qué hay que hacer cuando hay un bombardeo: quedarse sentados en la mesa del comedor”. Ahí lo tienes, Ernest Hemingway, ¡olé!
Ahora bien, hay que decir que para esta aventura va bien acompañado. Se hallan junto a él en el bote algunos célebres reporteros extranjeros, entre ellos el húngaro Robert Capa y el británico Buckley. Y juntos, comienzan a atravesar el Ebro.
El estruendo de las bombas retumba en el interior de sus pechos, el repiqueteo de las ametralladoras les hiela la sangre, y Rober Capa, en un gesto involuntario, aferra su pequeña Leica contra el pecho –como si, de alguna manera, supiese que antes de que termine el día, va a inmortalizar con ella alguna de sus históricas instantáneas-. Nadie dice nada… la barca avanza lentamente… y entonces comienza a arrastrarlos la corriente y la proa tuerce hacia los hierros retorcidos que, a lo largo de todo el cauce, han dispuesto los fascistas para obstaculizar el avance republicano a través del río. Enseguida, el bote gana velocidad y se lanza directo hacia los espinos. En pocos momentos arañarán la barca e irán todos al agua, quedando expuestos a los alambres y las minas enemigas.
Uno se impacienta y se le desfigura el rostro; otro parece dudar. Se miran entre sí. Hemingway entrevé los puntiagudos pinchos que asoman a la superficie y, súbitamente, apenas por un instante, se ve de nuevo corriendo las calles de Pamplona, y los afilados cuernos de un novillo más próximos cada vez que vuelve el rostro. Su bigote disimula una media sonrisa, y en brillo fugaz atraviesa sus pupilas. No es la primera vez que se enfrenta a esas magníficas armas, y él no es de los que huyen, él prefiere coger al toro por los cuernos. Sus cinco compañeros quedan paralizados; él, lanzándose sobre los remos, los agarra con fuerza y los empuja violentamente con un gruñido hasta sentir la madera del bote contra su espalda. Y otra vez. Y otra más. Y otra. Sus gafas se empañan y el sudor comienza a resbalarle por la frente. Siente como se le humedece la espalda y los latidos de su corazón se sobreponen incluso al bramido de las bombas.

Al principio, su esfuerzo parece vano contra la fuerza de la corriente y el bote se precipita hacia su destino fatal, pero Hemingway, como el viejo pescador de su novela, no se rinde y mantiene el pulso contra la portentosa fuerza del río, que es la lucha contra su cansancio, contra su miedo, contra su voluntad. El río no va a detenerse; sólo de él depende la victoria. Si empuja de nuevo los remos, quizá logre salir de la corriente que los arrastra. “No podía ser el Manzanares, no; tenía que ser el Ebro”. Pero mejor así, es la fuerza del adversario la que dignifica el pulso. “Este río es poderoso, como un semental”


“Vamos Ebro, empuja con fuerza, empuja. Voy a demostrarte que tipo de hombre soy. Qué hermoso eres de pronto, Ebro”. La americana le hace sudar ya por todo el cuerpo, pero no puede detenerse, ni mucho menos soltar los remos. Siente estremecerse por el enorme esfuerzo y siente la boca seca, pero Hemingway resopla y sus recios brazos empujan sin cesar los remos. Le duelen las manos y los bíceps y hasta los riñones, pero sabe que no debe dejar de remar o, de lo contrario, la corriente los hará a todos jirones contra los espinos. “Quizá podamos salvarlos e ir aproximándonos luego a la orilla, quizá los hierros no lleguen a herir el costado de la barca y nos salvemos utilizando los remos como timón. No, piensa en otra cosa, para un hombre el dolor no importa. Hay que luchar contra la corriente, sigue remando, un empujón más, ya lo tienes, así, muy bien, vamos, solo uno más. Podría estar aquí Martha, a mi lado, ojala estuviera aquí. Le gustaría… a mí me gustaría. El riñón comienza a torturarme, va a darme un calambre y soltaré los remos. No, de eso nada, debes resistir, es tu deber, vamos, rema, hazlo por tus compañeros, hazlo por ti. Por Martha. Por la República”.

La barca parece suspendida contra la fuerza de la corriente, los grotescos hierros parecen garras que emerjan de las aguas para engancharlos; los reporteros, sin habla, no salen de su asombro y observan atónitos la admirable actitud de Hemingway, su iniciativa y su tesón, luchando solo contra la fuerza del río. Y poco a poco, se acercan a la orilla y salvan el centro de la corriente, los espinos vuelven a ser oscuras ramas desprovistas de la menor amenaza, y el cauce vuelve a tornarse suave y manso como una caricia líquida. Hemingway suelta los remos y se deja caer sobre las tablas del bote. Sus compañeros le palmean la espalda y le felicitan. Sonríe. Pero no por mucho tiempo, ahora toca caminar hacia donde suenan las bombas y dar con Lister, que, a punto de perder la batalla y ordenar la retirada, no esta, precisamente, de buen humor. Pero eso ya es otra historia… ¡hay tantas!

A Hemingway le fascinaba todo aquello, por que para él la vida era fascinante: una lucha continua. Haría frente a Lister, a las bombas, a un ejército en retirada, y a los fascistas de Franco, Hitler y Mussolini si hacia falta, pero lucharía ¿qué es la vida sino el luchar siempre y contra todo? …Claro, que siempre es más fácil dejarse llevar por la corriente y gritar “gol” cuando el Atlético marque al Madrid, ¿O le marcó el Madrid al Atlético? No lo sé; algunos, ayer, 14 de abril, estábamos luchando contra la comodidad, la resignación y la policía, por la “Tercera”.



Nos vemos mañana

miércoles, 8 de abril de 2015

EL MUNDO DURRELL


Este jueves hablaremos de un libro casi tan curioso como su autor y protagonista… “Mi Familia y Otros Animales” de Gerald Durrell.
Asistimos en esta obra a un claro ejemplo de cómo unas pocas personas, la familia Durrell, no demasiado especiales, se entregan a ser ellos… a vivir y fabricar su propio mundo… No están muy pendientes de modas ni de medios de influencia masiva… viven según sus pequeñas decisiones y sus gustos…

En el caso de nuestro joven Gerald, nos encontramos con un niño que vive ensimismado en la naturaleza que le rodea…enamorado de los animales que comparten su mundo… No le son necesarios ni la T.V. ni los móviles, ni el ordenador… no asiste a estupendas escuelas ni es seguidor de atrayentes ídolos deportivos… observa a los escarabajos, captura escorpiones… nada con delfines… vive… aprende a vivir… piensa y deduce, investiga, experimenta… aprende como es la naturaleza… todo a partir de su gran motivación por “comprender” esa curiosa circunstancia que para otros muchos “muertos de aburrimiento” es lo que ocurre alrededor… LA VIDA.

Veamos, una cita del capitulo “Media Fanega de Sabiduría”… como estudia desde su interés…

“Las matemáticas no eran de nuestras asignaturas más logradas. Mayores progresos hacíamos en geografía, porque George sabía darle a la lección un tinte más zoológico. Dibujábamos mapas gigantescos, veteados de montañas, y después íbamos señalando los diversos puntos de interés, junto con dibujos de la fauna más llamativa que allí se diera. Así, para mí las producciones básicas de Ceilán eran el té y los tapires; de la India los tigres y el arroz; de Australia los canguros y las ovejas, mientras que las azules curvas con que trazábamos las corrientes oceánicas eran portadoras de ballenas, albatros, pingüinos y morsas no menos que de huracanes, vientos alisios, tiempo bueno y malo. Nuestros mapas eran obras de arte. Los principales volcanes escupían tales chispas y llamaradas que se llegaba a temer que prendieran los continentes de papel, las cordilleras de todo el mundo estaban tan azules y blancas de hielo y nieve que sólo de mirarlas le daban a uno escalofríos. Nuestros desiertos marrones y achicharrados se erizaban de pirámides y gibas de camello, y nuestras selvas tropicales eran tan lujuriantes y tupidas que sólo a duras penas podían atravesarlas los encorvados jaguares, las sinuosas serpientes y los hoscos gorilas, mientras en sus linderos nativos demacrados talaban de mala gana los pintados árboles, sin otro motivo aparente que el de escribir sobre ellos «café» o quizá «cereales» con temblorosas mayúsculas. Nuestros ríos eran anchos, y azules como el miosotis, moteados de canoas y cocodrilos. Nuestros océanos nunca estaban vacíos, hirviendo de vida allí donde no espumaban en remolino de furiosas galernas o se alzaban en estremecedora ola gigante presta a desplomarse sobre cualquier isla remota cargada de cocoteros. Ballenas bondadosas permitían que innavegables galeones, armados de un bosque de arpones, las persiguieran sin cuartel; pulpos blandos y de aspecto inocente estrechaban tiernamente entre sus brazos los barquitos; en pos de los juncos chinos, de ictérica tripulación, nadaban bancos de tiburones bien dentados, y esquimales forrados de pieles perseguían a obesos rebaños de morsas por los campos de hielo densamente poblados de osos polares y pingüinos. Eran mapas vivientes, mapas en los que se podía estudiar, embobarse mirándolos y añadir cosas; mapas, en fin, que realmente querían decir algo.”

Durrell, de mayor, llego a ser uno de los naturalistas mas famosos que nos ha dado Europa… todos le hemos visto en fotos, en libros, en revistas…
Y lo que es principal… llego a ser… sabio… Y  FELIZ.



Escrito por: Javier Morera

miércoles, 1 de abril de 2015

¡210 millones de gracias por tus cuentos, Andersen!


Hoy es 2 de abril…
Como todos recordáis, hoy hace 210 años que nació en un lugar de Dinamarca, ese hombre pequeño que escribió los grandes cuentos para los pequeños gigantes, que son los niños…
¡Hans Christian Andersen cumpliría, hoy, 210 años! No podemos dejar de celebrarlo… y recordarle una vez más en este blog y en nuestras tertulias…

Cuentacuentos en B. Javier Tomeo

A lo largo de nuestra pequeña historia hemos hablado múltiples veces de Andersen y de los cuentos… hemos contado cuentos… hemos escrito en este blog, referencias a esas “contadas”…

“El Traje Nuevo del Emperador”

Especialmente queremos manifestar nuestro agradecimiento a este autor y a su interés por ponernos en cuento cosas tan importantes…

“Los Chanclos de la Suerte”

Queremos recordar que también es el día de las Bibliotecas Infantiles… las verdaderas bibliotecas… ya que son los niños los primeros lectores y los que después seguirán siendo lectores…
Queremos que recordéis los cuentos de éste y de otros autores que tanto nos han ayudado a aprender y a relacionarnos con esos adultos o esos libros que nos unen al mundo de la realidad mediante el puente grato y fácil del cuento…

cuentacuentos en CDAMA

Os ponemos alguna foto y algún título…
Os pedimos que leáis algún cuento…
Os proponemos que brindéis y celebréis los cuentos y su magia…

¡210 millones de gracias por tus cuentos, Andersen!



Escrito por: Eva y Javier Morera

viernes, 27 de marzo de 2015

NO PIENSES EN COSAS TRISTES


Hoy tenemos una sesión de ese ciclo que llamamos “Holocausto” dedicada a la película “El Pianista” que como todos sabéis es la obra con que el director Román Polanski, ganó Oscars, Goyas, Palma de Oro… pero eso no importa mucho… esta basada en las memorias que escribió el propio protagonista, un famoso pianista polaco, judío, Wladyslaw Szpilman… que fue arrollado por el invento mas diabólico que la maravillosa inteligencia humana ha podido desarrollar… el genocidio de la Alemania Nazi…
El libro contiene notas del autor… notas de los editores…

“La primera versión de este libro se publicó en Polonia, en 1946, un año después del fin de la guerra, pero enseguida fue retirado de la circulación por las nuevas autoridades polacas. Durante la década de 1960 algunas editoriales de aquel país intentaron sin éxito, darlo a conocer a la generación mas joven: el libro nunca se reimprimió. La versión que ahora presentamos fue publicada en Alemania en 1998.

También recoge los diarios del oficial alemán Wilm Hosenfeld, guardados por su familia, donde se ve como este alemán es consciente de las “atrocidades” que están haciendo en Polonia…
También hay escritos de Wolf Biermann… donde nos cuentan esas cosas que no queremos oír…

“Ni siquiera en Israel quería la gente oír hablar de esas cosas. Puede parecer extraño, pero es comprensible: era un asunto intolerable para todos los afectados, tanto victimas como verdugos, aunque evidentemente por razones opuestas.”
…. /…
“De los tres millones y medio de judíos que llegaron a vivir en Polonia, doscientos cuarenta mil sobrevivieron al periodo Nazi”
…/…
“Sin embargo, entre trescientos y cuatrocientos mil polacos arriesgaron su vida por salvar a compatriotas judíos"
…/…
“… pero pocas personas saben que, al mismo tiempo, ninguna otra nación escondió a tantos judíos de los nazis. Esconder a un judío en Francia estaba castigado con la cárcel o el campo de concentración, y en Alemania costaba la vida, pero en Polonia costaba la vida de toda la familia."

Bueno, como ya te he contado todo esto… que tu ya lo sabias… y como tienes tanto que hacer… ¡seguro que esta tarde tienes alguna excusa para no poder asistir a nuestra tertulia!... ¡Es tan duro todo esto!... lo mejor es no mirar, no escuchar… no pensar… huir… ¡Que vamos a hacer nosotros frente a todo esto! ¡Ah! Y por cierto que tal va “Gran Hermano”… ¿Ya te has leído 50 Sombras de Grey? ¿Y tus reservas hoteleras para esa escapada de Semana Santa?... ¡Hay que huir de lo triste!... ¡Búscate un balneario… con opio… masajes… y deja a los lideres “dictadores” que te monten la vida… o ¡te la desmonten!... como hicieron con los judíos del gueto de Varsovia… esperar trenes hacia Auschwitz… que llegaron con precisión alemana… por cierto, para moverte entre los parias del suburbio donde te llevan… te vendrá muy bien saber ingles o alemán… pagar en dólares… y no pienses en la Semana Santa que es muy triste…



Escrito por: Javier Morera

jueves, 19 de marzo de 2015

ERUDITOS MORADOS


“Me parece que os estoy viendo perplejos en punto de filosofía. Os espanta su nombre, que es griego; os admira su antigüedad; os detiene la vista de tantos sistemas diferentes, seguidos cada uno por hombres, a la verdad insignes; y no sabéis no sólo a quién dar la preferencia; pero ni siquiera por dónde entrar en este laberinto. Ensanchaos los corazones con las siguientes advertencias, ponedlas en práctica, y entrad con suma confianza en la carrera.
…./…
Por lo que toca a los metafísicos y moralistas que citéis, con vuestro pan os lo comáis; porque, vamos claros, los amigos Hobbes, Espinosa, y otros templados por el mismo tono, cuando hablaron de Dios, del alma, de la eternidad, del premio, y del castigo, del bien, y del mal, de la libertad, y de la necesidad, imprimieron cosas que no están escritas. No me meteré yo en aconsejaros del ensayo sobre el hombre del señor Alejandro Pope, ni del otro sobre el entendimiento humano del señor Locke; pero lo cierto es, (diréis misteriosamente si alguno soltase la chinita para que resbaléis) que las traducciones francesas de estas obras son muy inferiores a los originales; y con esto quién no ha de creer a pie juntillas, que sobre ser muy inteligentes en el moral inglés, habláis aquel idioma mejor que el mismo orador de la Cámara de los Comunes.
…/…
Ahora que quedáis cumplidamente instruidos, y sólidamente enterados de todas las filosofías antiguas y modernas, os advierto, que para ser tenidos por filósofos consumados, no bastará saber, como sabéis (gracias a Dios, a mi nuevo método, y a vuestra sublime comprensión) todas las obras de los filósofos antiguos y modernos. No basta, hijos míos, no basta por cierto. Es indispensable que tengáis, llevéis, publiquéis, aparentéis, y ostentéis un exterior filosófico.
…/…
Con estas y otras extravagancias semejantes, veréis cuanta estimación ganáis de oriente a occidente, y desde septentrión a mediodía; y más si os hacéis encontradizos con quien no os conozca. No faltéis a esto, ni a copiar, si os parece, en dicha obra la lista de los filósofos modernos, que yo tengo otras cosas que hacer.
…/…
Pasemos a otra materia, pues quedáis ya con esta lección perfectamente caracterizados de filósofos a la violeta.”

Para esta semana teníamos un texto muy curioso, de José Cadalso (1741 – 1782) publicado en 1772 y con titulo: “Los Eruditos a la Violeta”… si habéis leído estos párrafos extraídos de la lección tercera o del miércoles, seguro que ya le entendéis… seguro que os lanzáis a devorarlo ya que parece un “best seller” de actualidad… parece que esta describiendo a los esnobs de ayer, a los modernos de antes de ayer, a los guays de hoy e incluso a los adelantados de mañana… los que se manejan en todo, saben de todo, practican todo… y ¡en ingles!… y con visión de futuro… como los alemanes… a los que se les coló un Hitler sin importancia… como los japoneses a los que se les escapó el Pacifico… a los miles de jóvenes que controlan el alcohol, las drogas y el sexo… desde el cementerio…

Si leéis con atención… los faroles… se descubren, los excesos se pagan… y si vas de súper campeón del mundo… al torneo siguiente caes el primero…

Y ahora me voy al teatro… y con los entremeses de Cervantes… y con unas películas de la Segunda Guerra mundial que aun no entiendo bien… y mi clase de alemán… que sino no entiendo como fluctúa el Marco… ¿O es el euro?...



Escrito por: Javier Morera

martes, 10 de marzo de 2015

¡COMO SIEMPRE PASA!


Esta semana, en nuestra pequeña reunión de amantes de los libros… nos encontramos con un personaje poco conocido… sabio… muy observador y metódico en sus conocimientos y en sus anotaciones… nos llenó de citas y fragmentos de una sabiduría exquisita… que otros muchos supieron leer y aprovechar… y aprovecharse de sus conocimientos para rescribirlos en sus mas conocidas obras… ¡como siempre pasa!... Observar la cantidad de sabiduría que encierra en este aforismo:

“El campesino que cree que la Luna no es más grande que una rueda de arado, jamás piensa que, a una distancia de pocas millas, una iglesia entera se ve sólo como una mancha blanca y, en cambio, la Luna aparece siempre del mismo tamaño. ¿Qué le impide asociar estas ideas, ya que, por separado, las tiene todas? Quizás en su vida cotidiana asocie realmente ideas mediante lazos más artificiales que éstos. Esta observación debería llamar la atención del filósofo, que acaso aún sea como el campesino a la hora de hacer ciertas asociaciones. Empezamos a pensar bastante pronto, mas no sabemos que pensamos, como tampoco sabemos que crecemos o digerimos; muchos, entre el común de las gentes, nunca llegan a saberlo. Una observación precisa de las cosas exteriores nos devuelve con facilidad al punto que observa, es decir a nosotros mismos, y viceversa: quien se ha percibido alguna vez a sí mismo, es fácilmente proclive a observar las cosas que lo rodean. Permanece atento, no sientas nada en vano, mide y compara: tal es toda la ley de la filosofía”.
“Aforismos” – George Christoph Lichtenberg Aforismo 130:

¡Como siempre pasa!... en la educación es lo normal… los que profesan una disciplina… deben dictar… para que los novicios aprendan… y luego algunos de ellos presumen de lo que han descubierto… Una vez mas la competición frente a la solidaridad de compañeros enfrentados a un único enemigo que es la ignorancia…

También queremos recordar desde nuestra compañía de guerreros frente a la memez que tal día como hoy, 10 de marzo, se cumplen 80 años del nacimiento de ese entrañable profesor, aragonés y amigo del pueblo… que nos enseñó muchas cosas especialmente en esos himnos de una época en que aun despertó la ilusión y la esperanza en unos que éramos jóvenes e idealistas con letras como el trocito que os pongo…

“Habrá un día
en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga libertad.
…/…
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.”


Si, claro me refiero a José Antonio Labordeta… que ahora canta desde las nubes que siempre guardan el cielo del Pirineo… y desde allí escucha con su mochila a esa otra aragonesa con la que nos identificamos los que ya estamos hartos de tantas mentiras e hipocresía con nuestras cosas… las cosas del pueblo… te dejo con ella… y lee que si no observas con la pericia de Lichtenberg, te engañan rápido…

“Tú que representas el pasado,
haces del presente: una ratonera.
No tendrás futuro ni descanso.
¡Esa es tu condena!
Puedes intentar que te perdone Dios.
No lo haré yo.”

Escrito por: Javier Morera

jueves, 5 de marzo de 2015

SEGUIMOS PASANDO PÁGINAS


Siempre me ha sorprendido lo poco que valoramos la lectura… cuando lees un libro, si es un poco bueno, si te gusta… te llena unos espacios en tu vida… en tu actitud… en tu tiempo… Tal vez te marca mucho… lo sepas o no… lo valores o no… a lo mejor dejas de ser el que eras para ser otro…. Con algún pequeño cambio… o, dicho de otra manera, no serias el mismo que eres si no hubieras leído y releído lo que has entendido y “vivido” en tus libros…

Ese tema de la influencia en los libros se trata mucho, como tantas otras cosas, en el libro que comentamos la semana “pasada”… “El Retrato de Dorian Gray”… una sesión en la que nos encontramos varios lectores que teníamos en común el que todos lo habíamos leído… varios lo habíamos hecho varias veces en nuestra vida… y aun, pensábamos, hacerlo alguna otra vez…

¿Nos habrá marcado?... o si no es así… ¿Por qué tanta censura a los libros y a los autores “prohibidos” en diversos momentos de la Historia y de la cultura?....  La inquisición… la quema de libros por el nazismo… la censura durante las dictaduras… los atentados por terroristas integristas a editoriales…. El interés del control por los medios de “difusión” para “vagos” como los periódicos e incluso los comics…

Si leer un libro no “marca”… cual es el papel de la Biblia… o “el Capital”… o “La interpretación de los Sueños”… o “Mi Lucha”… o… tantos y tantos…

En las democracias, donde todo esta “prohibido prohibir” hasta que ha matado a muchos… tendremos que esperar a ver si entramos en la era “50 Sombras”… o si es preferible aumentar el contrato a los maravillosos protagonistas de Gran Hermano VIP para que nos absorban la audiencia con sus graciosas e inteligentes obscenidades los descendientes de “La Pantoja” o la “Princesa del Pueblo”…

Pasan las páginas… seguimos leyendo… Tal vez somos, de momento, la generación española con mas estudios, con mas títulos universitarios y máster… ¡Incluso sabemos ingles para poder ser camareros en el distinguido Portobello market de Londres!…

Pasan las páginas… seguimos leyendo…
¿Sirve de algo?...


A Don Quijote también le quemaron los libros…


Escrito por: Javier Morera