sábado, 26 de diciembre de 2020

¡FELIZ NAVIDAD 2020!

 Como todos los años, en estos días, publicamos una breve entrada en este blog dónde compartimos la presentación con recuerdos de algo de lo que ha sido el año que termina… y con ello, os felicitamos la Navidad a todos los que de alguna manera nos conocéis o nos seguís.

En este tiempo pasado, por razones de la imposibilidad de vernos y completar nuestro calendario, muchas cosas se han dejado de hacer… pero intentamos seguir con el espíritu de la Navidad y la esperanza de continuar en otras etapas más fáciles para todos…

De todas formas… seguir leyendo y viviendo en la luz y el conocimiento que es nuestro deseo y objetivo

¡FELIZ NAVIDAD!

 

 

Escrito por: Eva Morera

 

jueves, 17 de diciembre de 2020

245 aniversario de Jane Austen

 

Ayer, 16 de diciembre, celebramos los 245 años que nació mi admirada Jane Austen, también conocida por su anónima firma “By a Lady”… puesto que en esa época no era bien visto que las mujeres se dedicarán a escribir, como más adelante defendería Virginia Woolf en su ensayo sobre las mujeres y la novela.

Desde el 2014, Jane ha estado muy presente en nuestro club de lectura a través de sus obras. Casi todos los años hemos tratado alguna de sus novelas y también hemos compartido tertulias sobre sus diversas adaptaciones cinematográficas…

En el presente post, tan sólo voy a centrarme en sus seis obras literarias que hemos compartido en el tiempo ¿os acordáis?...

 

2014: Orgullo y prejuicio

2015: Emma

2016: Persuasión

2017: Amor y Amistad

2018: Mansfield Park

2019: Sentido y Sensibilidad.

La primera obra que leímos de Jane Austen fue “Orgullo y prejuicio”, Elizabeth Bennet se distingue por su humor e inteligencia.  Tan segura de sí misma, que no tiene reparos en expresar su opinión… ¿podría ser la mismísima Jane Austen?

Mansfield Park, Emma y Persuasión son consideradas las novelas de mayor madurez de Jane Austen y sus protagonistas tienen elementos comunes… por ejemplo entre Emma y Mary Crawford (Mansfield Park) encontramos muchos parecidos, pero también importantes diferencias que convierten a Emma en una de sus heroínas y a Mary en su antagonista.

Entre Fanny Price de Mansfield Park y Harriet Smith de Emma se pueden ver también elementos comunes, como por ejemplo el que ambas parten de una situación social desfavorecida o que van a sufrir una amistad falsa e interesada por parte de las protagonistas.

Anne Elliot de Persuasión es una heroína muy completa con rasgos de Fanny Price, pero también de Emma. Las tres protagonistas citadas anteriormente sufren porque aman, pero Anne Elliot, tiene la capacidad de seguir amando aun cuando ya no hay esperanzas… y Emma no comienza a sufrir hasta mitad de la novela, le cuesta darse cuenta de a quién ama.

Se podría decir que Jane Austen se siente como Emma con los personajes de sus obras… y está orgullosa al crear unas uniones correspondidas y felices. A la vez que premia y castiga a sus personajes en función de sus comportamientos.

Y llegamos a Sentido y Sensibilidad, que comenzó siendo una novela epistolar con el nombre de las dos protagonistas: “Elinor y Marianne”.

Elinor Dashwood personifica el concepto de “juicio" en su trato con el mundo, mientras que su hermana Marianne modela el concepto de “sentimiento, emociones". El enfrentamiento con la muerte, las hace cambiar… Es como si Austen estuviera defendiendo un equilibrio de juicio y sentimiento en nuestras vidas, como si las dos hermanas fueran partes de una misma persona.

Por supuesto que entre los protagonistas masculinos también hay semejanzas y diferencias, y en algunos de ellos puede que haya más de Jane Austen que en algunas de las damas… pero no me quiero alargar más… A seguir leyendo.


 

Escrito por: Eva Morera

viernes, 11 de diciembre de 2020

DÍA DE LAS MONTAÑAS

 


Hoy es el día internacional de las montañas.

Una buena parte de la superficie terrestre sabemos que esta dedicada al océano. El resto hay que dividirlo entre litorales, valles, desiertos… Pero al menos, una cuarta parte de esta tierra seca, es montañosa…

Hoy hemos celebrado su existencia y la trascendencia que nos supone en nuestras organizaciones y modos de vida.

La montaña se ha visto históricamente como problema, como frontera, como obstáculo para comunicaciones y viajes… Ha sido necesario primero conquistarla, conocerla, atravesarla, edificar y poder subsistir en ella… Todo un logro para este inepto animal que somos los humanos.

La montaña, como el bosque, eran en otros tiempos los lugares difíciles, solitarios, donde podía ocurrir lo que raramente sucedía en otros parajes más habitados y conocidos… Podía aparecer la fiera o el poder de la divinidad, podía estar el ermitaño bondadoso o el bandido escondido y peligroso…

La montaña también se ha visto como belleza, como protección, como seguridad de aislamiento y como libertad para los que se atreven a inmiscuirse entre sus duras condiciones climáticas y sociales.

En un reciente libro del insigne geógrafo y montañero Eduardo Martínez de Pisón, titulado “La Montaña y el Arte”, podemos perdernos por sus miles de referencias y citas a autores y escritores, pintores, músicos, investigadores, poetas y fotógrafos que han basado sus obras y artes en la sensibilidad hacia las montañas.

Especialmente, los autores románticos siempre han fijado y descrito en sus obras el gusto por la montaña… Pintores como Turner o Friedrich son celebres por sus “paisajes de montañas”… Escritores como Henry David Thoreau o Etienne Pivert de Senancour, nos han hecho vivir en la montaña para comprender sus teorías y sentimientos…

Para algunos románticos que nos gustan los libros y las montañas, nos parecen las dos maravillas que colapsan de belleza y placer nuestros sentidos… Leer en la montaña… leer de la montaña… estar en la montaña con alguien con quien compartir recuerdos y libros… ¿puede haber mas placer?

¡Celebremos el día de las montañas… leyendo en ellas o de ellas!

 


Escrito por: Javier Morera

sábado, 28 de noviembre de 2020

Y OTRO DON JUAN…

 


Tal vez una de las mayores, mejores y mas originales aportaciones de nuestras letras a la cultura mundial de occidente, de todos los tiempos, ha sido el “concepto” de Don Juan.

Ni quiero ni voy a entrar en discusiones sobre autores y  obras. Mi interés, por vocación y profesión, está más relacionado con los prototipos sociales y psicológicos que con las gramáticas y las métricas de señores de Academia que, con todos mis respetos, saben más de ortografía y diccionario que de pasiones humanas y conflictos sociales.

Por ello he utilizado el termino “concepto” y no otro. Ya que mi gusto y mi admiración es hacia esa forma didáctica, a la vez que bella y plástica que supone la construcción del personaje “Don Juan”.

El Don Juan de Tirso de Molina, (1630) constituye una lección moralizante sobre los desmanes del “varón pendenciero y seductor” que solo busca sus “victorias” cumpliendo sus apetencias y apuestas a costa y por encima de cualquier otro interés, norma, ética o costumbre social… engañando, suplantando, huyendo cobardemente, refugiándose bajo sus protectores… capa, espada, embozo, tapadera, cómplices, soborno, chantajes…

Tantos y tantos autores han seguido perfilando y adornando a Don Juan que casi se ha hecho vivo, como si hubiera nacido en varias épocas y hubiera tomado diferentes formas bajo el mismo lema y actitud… buscar el placer y vencer a todos, pero saltándose la norma, la amistad, la ley, la solidaridad y el agradecimiento…

Don Juan es siempre el excremento social…

Don Juan es el cáncer de la familia…

Don Juan es el asqueroso pus que emana y corrompe en las podredumbres de la mala educación…

Don Juan es el defecto, la tara sin solución, el error, el pecado y el delincuente… No por necesidad o ignorancia, sino por altanería, por arrogancia, por vanidad… Es malo por deporte… Sin solución.

Solo el romántico Zorrilla le dio un “punto de contrición” y gracias a la maravillosa Doña Inés, la salvación… Pero no quiero escribir del único que es “mejorado” por amor…

En la interesante novela Akademeia, (2018), del profesor de la Universidad de Zaragoza, Jesús Santamaría, los temas y contextos actuales de las facultades de ciencias… los grupos de excelentes investigadores que compiten de manera extraordinaria por sus descubrimientos y publicaciones… las guerras por triunfar en la selva de las patentes y adelantos… Todo nos sirve para un escenario adecuado y pertinente a la aparición de otro “Don Juan”…

El profesor atractivo y deportista, soltero, inteligente, valiente, astuto y competitivo… poco ético… muy audaz, activo, luchador, arriesgado y desafiante… agresivo… dominante… seductor… que no duda en vencer a todos, en ser el mejor, en conseguir lo que desea… como sea… a costa de lo que sea… No duda en quitarse de al lado a cualquier competidor que le pueda hacer sombra…

El mito de Don Juan en el lejano y prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts… con sus varios coches de marca y criados y apartamentos… dando conferencias y dirigiendo Tesis doctorales…

Y es que en el nuevo mundo también hay muchos “Don Juanes”… algunos han llegado a ser presidentes de ese país tan grande que hay al norte, donde la competitividad es la ley de la vida… hasta que nos mata.

 


 Escrito por: Javier Morera

sábado, 14 de noviembre de 2020

SIGUE DON JUAN SIN NOSOTROS

 


“Estos días de otoño, siempre recordamos en nuestra agenda de reuniones y lecturas, el famosísimo tema de Don Juan Tenorio… Es bonito y muy interesante recordar y recorrer las diferentes y contrastadas versiones de este prototipo tan exagerado pero tan atrayente para el público… tan relacionado con los viejos arquetipos humanos… y tan cercano a nuestras sociedades competitivas y ególatras”…

Así empezábamos un post publicado el día 24 de noviembre de 2012.

Desde entonces, una larga serie de citas y comentarios sobre las obras que tratan de este tema, entre la literatura y la vida misma.

En el año 2013, a 31 de octubre, publicábamos sobre “Don Giovanni”, del genial Mozart que sigue la obra de Moliere, que a su vez adoptó la original dura y moralista de Tirso de Molina.

2014 fue un año en que nos dedicamos al Don Juan de Azorín. Otras formas de tratar un asunto tan universal y conocido.

El Estudiante de Salamanca, de Espronceda, genio de la poesía y literatura romántica española, brinda su homenaje paralelo a estas versiones de Don Juan. Eso lo tratamos en el año 2015.

En el 2016 el autor que nos acerco a su “Don Juan” fue Don Jacinto Benavente. Curiosa y diferente forma de retratarlo.

“Y otra vez Don Juan”, era el titulo de la publicación que le dedicamos el 5 de noviembre de 2017 a la obra que a este “estereotipo” le dedica Gonzalo Torrente Ballester.

Incluso Lord Byron escribió un largo recorrido de las aventuras de Don Juan. Le dedicamos nuestro otoño de 2018, aunque no es de los más “lustrosos” que hemos recorrido.

El pasado año, 2019, nuestra cita con el personaje, se centro en “El Hermano Juan” de Miguel de Unamuno y publicamos el 9 de noviembre: El Don Juan Nunca Muere.

Este año, sin posibilidad de citarnos, sin tertulias, sin poder dar salida a nuestro calendario… solo podemos leer en privado nuestro Tenorio, recordarlo y recorrer estos bellos momentos en los que las reuniones eran algo habitual y cotidiano…

Seguiremos esperando otra oportunidad para dialogar en presencia y amistad, sobre el inagotable e interesante tema de Don Juan.


Escrito por: Javier Morera

 

viernes, 30 de octubre de 2020

LECTURAS Y TIEMPO


Parar, mirar, atender, observar, buscar, entender, cuestionarse, reflexionar, relacionar… Volver a leer, releer…

¡Vamos tan rápido!

Hubo un tiempo en que se planteaban si viajar en tren podría ser malo para la salud, ya que la velocidad de este caballo de hierro, tan artificial para nuestra naturaleza y sus posibilidades, parecía o podría hacer pensar que afectaba patológicamente a nuestros sistemas biológicos y psicológicos.

Luego llegó el automóvil con sus velocidades y exigencias de conducción… y el avión que nos cambia sin tiempo a geografías y climas antes de que nos asista la suficiente capacidad de adaptación.

La naturaleza y en particular la psicología, necesita tiempo para adaptarse, que es un aprender y evitar los desajustes…

Las diferentes formas de alimentos y sus condiciones de condimentación, también necesitan su tiempo de “acostumbramiento” y no solo por los factores de gusto, sino por las adecuaciones digestivas que hay que “aprender”.

Las estaciones, para los que vivimos en zonas alejadas del ecuador, suponen otro esfuerzo que hay que “asumir” en forma de diferencias drásticas en luz y clima al recorrer el año.

No es diferente el libro. Cada uno y para cada lector y para los diferentes estados de éste, precisa su velocidad… Unas hojas para presentarse, unos capítulos para entender la trama, el camino, los personajes… la crisis, el desenlace…

Al final, tras cerrar y dar fin al texto, empieza la comprensión, la digestión de toda la historia, las evocaciones de otros autores y narraciones que son próximas, las diferencias con los comparables… las esperanzas cumplidas y las sorpresas no previstas… el recuerdo que empieza a nacer, irá desarrollándose y evolucionando, para dar lugar a resúmenes, criticas, alabanzas, reseñas y citas…

Lectura, velocidad, subjetividad, recuerdos… Tiempo…


 

Escrito por: Javier Morera