Esta semana, en nuestra reunión de cada jueves, nos citamos con los
músicos y dentro de este ciclo nos ha convocado Wagner.
Si la semana pasada era Goethe el punto de encuentro con su Werther y
Weimar, ahora le toca el turno a otro alemán, “El mago de Bayreuth”, esa
preciosa ciudad de Baviera que siempre conservará el “Reino de Wagner”.
Muchas cosas se pueden decir de Wagner y muchas diremos y compartiremos
en nuestra tertulia… pero lo mejor es oírle, escuchar y disfrutar de su legado…
esas piezas cortas que rescató del pueblo y de su lengua… esas obras maestras
de la composición… los conciertos, las melodías… ¡y las maravillosas óperas!…
Muy especialmente, a los románticos nos seduce Tristán e Isolda… esa bellísima y triste historia de amor que ya
impresionó al propio Wagner… y que todos queremos identificar con nuestros egos
emotivos íntimos… unos deseamos ser queridos y admirados como Tristán, el héroe
completo… otros alcanzar la perfección de la belleza que nos demuestra Isolde,
no solo en las emociones mas puras sino también en esa total dependencia del
amor que le lleva a obstaculizar el fluir de la vida misma…
Wagner nos contó la historia de amor mas total, en esta ópera, mientras
cambiaba el devenir de la música operística, convirtiendo el alemán en melodía
y la declamación simultanea en una senda de amor que les arrastra al
“Liebestod”
Nosotros tenemos una historia que no es menor en belleza e importancia
de los sentimientos… “Los Amantes de Teruel”… solo nos ha faltado un Wagner que
lo musicalice para la eternidad…
Escrito por: Javier Morera
Betés
1 comentario:
Cada lugar tiene su valor; en Teruel n hay opera, pero hay longanizas, porque "¡Los amantes también comían!"... ¡Si tuviese Alemania nuestra historia, nuestra tierra, nuestras leyendas y tradiciones...! Bravo por Wagner, que valoró estos valores... y Bravo por el Blog, que valora a quien lo merece, como es nuestro amigo Wagner.
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